Unai Bilbao respalda a Roberto Galán en el debate por el ascenso: «Es un afectado y tiene derecho a hablar»
Unai Bilbao salió en defensa de Roberto Galán después de que el guardameta del Atlético Morelia recibiera críticas por pronunciarse a favor de recuperar el ascenso y descenso en el futbol mexicano. El defensa de Xolos sostuvo que la relevancia de una opinión no depende de la categoría en la que haya jugado un futbolista ni de cuántos minutos acumule en su equipo.
Galán participó en el Senado de la República como ponente para exponer la importancia de que vuelva a existir la posibilidad de subir a la máxima división o perder la categoría. Tras su intervención, algunas voces restaron peso a sus argumentos porque el español no es titular habitual del conjunto michoacano. Bilbao consideró injusto ese cuestionamiento: a su juicio, Galán tiene legitimidad para hablar precisamente porque forma parte de la Liga de Expansión, el circuito más directamente afectado por la suspensión del ascenso.
«Hay mucha gente que trata de hacer menos a otra persona cuando no opina lo mismo que él. Creo que tiene el mismo derecho a hablar alguien que haya jugado en Quinta División de España o en la Champions League», señaló el zaguero en una conferencia de prensa.
Bilbao remarcó que la trayectoria o el estatus de un jugador no deberían convertirse en requisitos para participar en una discusión sobre el futuro de la competición. También expresó su apoyo a Galán y a quienes reclaman cambios en el sistema: destacó que el portero haya levantado la voz y representado una postura compartida por personas involucradas en la categoría.
El defensa de Tijuana conoce de cerca el futbol mexicano: antes de incorporarse a Xolos jugó en Atlético de San Luis. Desde esa experiencia, defendió la idea de que quienes viven las consecuencias de una decisión deportiva puedan exponer su perspectiva, aunque su participación en el terreno de juego sea limitada.
El debate también fue abordado por Sebastián Abreu, entrenador de Tijuana. El técnico uruguayo afirmó que la ausencia de ascenso y descenso puede crear una «zona de confort» en la Liga MX, al reducir las consecuencias deportivas para los proyectos que no cumplen sus objetivos.
Según Abreu, sin el riesgo de perder la categoría, algunos clubes podrían afrontar sus temporadas con menos urgencia y menor exigencia. El entrenador sostuvo que el sistema actual elimina tanto la presión de descender como determinadas obligaciones económicas vinculadas a esa situación, lo que, en su opinión, puede repercutir en la actitud de equipos y futbolistas.
Por qué la opinión de Galán tiene relevancia
La defensa de Bilbao se apoya en un punto central: la discusión no atañe únicamente a las figuras más conocidas ni a quienes juegan cada jornada. La estructura de ascenso y descenso determina las oportunidades de clubes, planteles y profesionales de la Liga de Expansión. Por ello, la experiencia de quienes compiten en esa categoría aporta una perspectiva directa sobre los efectos de mantenerla sin una vía deportiva hacia la primera división.
Que Galán no sea titular habitual en Morelia no invalida sus argumentos. El tiempo de juego puede influir en el papel de un futbolista dentro de su equipo, pero no define por sí solo su derecho a opinar sobre el formato de la competición en la que participa. Ese es el criterio que Bilbao quiso subrayar al pedir respeto para el portero español.
El regreso del ascenso y descenso es un asunto que combina factores deportivos y económicos. Para quienes lo apoyan, contar con una ruta para subir de categoría permite que los resultados tengan consecuencias y ofrece a los clubes un objetivo concreto. También puede dar mayor relevancia a los torneos de la Liga de Expansión y mantener viva la posibilidad de que sus equipos alcancen la máxima división.
A la vez, reactivar ese mecanismo implica atender las condiciones necesarias para que los clubes puedan competir de manera sostenible. La discusión, por tanto, no consiste solamente en decidir si un equipo debe ascender o descender: también involucra los criterios deportivos, la estabilidad de las instituciones y las reglas bajo las que se organizaría el cambio.
Las declaraciones de Bilbao y Abreu reflejan dos argumentos relacionados, aunque expresados desde perspectivas distintas. El defensa reivindicó la voz de los jugadores afectados; el entrenador puso el foco en las consecuencias que la falta de descenso puede tener sobre la exigencia competitiva. Ambos planteamientos mantienen abierto el debate sobre qué modelo puede incentivar mejor el esfuerzo y dar sentido a cada temporada.
La intervención de Galán ante el Senado añadió a la discusión la perspectiva de un futbolista que forma parte de la categoría involucrada. El respaldo de Bilbao pone el acento en que la participación en el debate debe depender de la experiencia y los argumentos de cada persona, no de su popularidad, su historial o su condición de titular.
