Miguel Herrera respalda a Rafa Márquez y pide no juzgarlo por sus primeros resultados con México
Miguel Herrera confía en que Rafa Márquez tendrá éxito como entrenador de la Selección Mexicana. El técnico de Atlante consideró exageradas algunas de las críticas que recibió el exdefensa tras sus primeros compromisos al frente del equipo y sostuvo que todavía necesita tiempo para consolidar una propuesta.
Márquez dirigió cuatro partidos durante la más reciente Fecha FIFA. El balance fue de dos empates y dos derrotas, resultados que provocaron cuestionamientos sobre el arranque de su etapa. Para Herrera, sin embargo, ese registro no basta para anticipar cómo será el futuro del equipo bajo su conducción.
El llamado Piojo afirmó que alrededor del inicio del Káiser «se hizo mucho drama». Como argumento, recordó que otros seleccionadores mexicanos también tuvieron comienzos complicados y después dejaron una huella importante en el futbol nacional. Entre ellos mencionó a Ignacio Trelles y Bora Milutinović.
Herrera se mostró convencido de que Márquez cuenta con condiciones para dirigir al Tri. A su juicio, el exjugador tiene mucho futuro en el puesto y los triunfos pueden llegar conforme avance el proceso. También valoró que se atreviera a convocar a futbolistas jóvenes durante los partidos de preparación.
Herrera destaca el desempeño ante Estados Unidos
Uno de los encuentros que el entrenador utilizó para defender el trabajo de Márquez fue el duelo frente a Estados Unidos. Aunque México terminó perdiendo 3-0, Herrera aseguró que el conjunto nacional dominó buena parte del primer tiempo y fue superior durante los primeros 35 minutos.
Desde su perspectiva, los goles recibidos se originaron en errores individuales y no en una falla general de planteamiento, recorridos o ubicación colectiva. Por eso, consideró que el marcador no reflejó por completo lo ocurrido durante algunos pasajes del partido.
La evaluación de Herrera fue distinta respecto al enfrentamiento contra Chile, que México perdió 2-0 al cierre de la Fecha FIFA. Ese partido, señaló, sí dejó más motivos para cuestionar el rendimiento del equipo, pues los jugadores no lograron encontrarse en la cancha y tampoco reaccionaron ante la situación.
El técnico de Atlante consideró que ese tipo de derrotas puede ser útil para Márquez. En vez de tomar el resultado como una conclusión definitiva sobre su capacidad, planteó que debe servir para identificar qué aspectos requieren ajustes y qué futbolistas pueden responder en partidos de mayor exigencia.
Herrera añadió que el seleccionador tendrá que evaluar con cuidado quiénes están preparados para permanecer en el equipo y quiénes no deberían formar parte de las próximas convocatorias. Esa selección de jugadores será especialmente importante cuando México dispute encuentros oficiales, en los que el resultado tiene consecuencias directas.
El desafío de convertir las pruebas en un equipo sólido
Los primeros partidos de un proceso suelen servir para observar alternativas, repartir minutos y conocer mejor a los convocados. En ese contexto, la apuesta por jugadores jóvenes puede ofrecer información valiosa, aunque también implica aceptar cierta irregularidad mientras el grupo adquiere experiencia y cohesión.
La dificultad para Márquez será transformar esas observaciones en una alineación capaz de competir con estabilidad. No bastará con mostrar buenos momentos durante algunos tramos: el Tri necesitará sostener su nivel durante los 90 minutos, corregir errores individuales y responder cuando el rival tome la iniciativa.
La derrota ante Chile, según el análisis de Herrera, evidenció precisamente la importancia de mantener una reacción colectiva. Cuando el equipo no consigue imponer su juego, el cuerpo técnico debe encontrar soluciones desde el campo y desde el banquillo, ya sea mediante ajustes tácticos, cambios de jugadores o una modificación en el ritmo del partido.
Al mismo tiempo, el marcador contra Estados Unidos demuestra que un resultado amplio puede ocultar matices. Un equipo puede controlar parte del encuentro y aun así perder por fallas concretas; por ello, la evaluación del proceso requiere observar tanto el resultado como el funcionamiento y la respuesta de los futbolistas.
La experiencia de Márquez como jugador le brinda conocimiento del entorno de la selección y de la exigencia que supone representar a México. Sin embargo, su tarea como director técnico también dependerá de cómo traduzca esa experiencia en decisiones, comunicación con el plantel y una idea de juego que pueda sostenerse frente a distintos rivales.
Herrera, por ahora, mantiene su respaldo. Cree que Márquez puede triunfar, pero reconoce que partidos como el de Chile deben dejar enseñanzas antes de afrontar encuentros en los que habrá puntos en juego. El reto será aprovechar los tropiezos para construir un equipo más sólido y evitar que las fallas observadas vuelvan a repetirse cuando la presión sea mayor.
