Chivas rompe una sequía de cuatro partidos y vence a Necaxa con un autogol
Chivas volvió a ganar en la Liga MX después de cuatro encuentros sin conseguirlo. El Rebaño Sagrado se impuso por 1-0 a Necaxa en el Estadio Akron, en un duelo parejo que se definió en la recta final por un desvío de Agustín Oliveros hacia su propia portería. El resultado permitió al conjunto rojiblanco escalar provisionalmente al segundo lugar de la clasificación, mientras que los Rayos permanecieron en la penúltima posición.
El marcador fue ajustado, pero el triunfo también tuvo como protagonista al guardameta Raúl «Tala» Rangel. El arquero respondió en momentos clave, sobre todo durante el segundo tiempo, cuando Necaxa aumentó la presión y estuvo cerca de llevarse un empate de Guadalajara.
Chivas tuvo las primeras oportunidades
El equipo local comenzó con mayor iniciativa y buscó abrir espacios ante un Necaxa ordenado. Una de las ocasiones más claras llegó al minuto 24: Roberto «Piojo» Alvarado quedó frente al portero Javier Orantes, pero el guardameta reaccionó a tiempo y evitó el gol.
Chivas volvió a acercarse antes del descanso. En el tiempo añadido de la primera mitad, al 45+3, Richy Ledezma probó desde fuera del área después de un tiro de esquina. El disparo llevaba potencia, aunque salió desviado y el marcador se mantuvo sin goles.
En esos primeros 45 minutos, el Rebaño consiguió imponer condiciones por tramos, pero no logró traducir su dominio en una ventaja. Necaxa resistió y aguardó el momento para responder.
Rangel sostuvo a Chivas ante la reacción de Necaxa
Tras el descanso, el equipo de Aguascalientes adelantó líneas y empezó a generar peligro. La intervención más destacada de Rangel llegó al 64, cuando detuvo a corta distancia un remate de Agustín Oliveros. Cinco minutos después, el arquero volvió a aparecer para desviar un disparo raso de Mauro Zaleta, quien había superado a varios rivales en su avance.
Chivas también tuvo opciones para romper el empate. Al minuto 73, Kevin Castañeda sacó un derechazo desde larga distancia que pasó muy cerca del poste. Cuatro minutos más tarde llegó la jugada decisiva: Alvarado desbordó hasta el fondo y envió un centro peligroso al área. En su intento por cortar el balón, Oliveros lo desvió hacia su propia portería.
El autogol puso el 1-0 y cambió el cierre del partido. Chivas encontró así una ventaja que no había podido construir con sus llegadas anteriores, mientras Necaxa tuvo que arriesgar para buscar la igualdad.
Una atajada decisiva en los minutos finales
Los Rayos no bajaron los brazos y presionaron hasta el final. Al minuto 90, Javier Ruiz estuvo cerca de empatar con un disparo dirigido al ángulo, pero Rangel voló y alcanzó a desviar el balón con una mano. Esa intervención preservó la ventaja rojiblanca y aseguró los tres puntos para el conjunto local.
El desenlace reflejó el esfuerzo de Necaxa por rescatar algo del encuentro, pero también la capacidad del guardameta de Chivas para responder bajo presión. Sin las atajadas de Rangel, el autogol de Oliveros pudo no haber sido suficiente para garantizar la victoria.
Qué significa el triunfo para Chivas
La victoria tiene un valor especial para el Rebaño porque pone fin a cuatro partidos consecutivos sin ganar en la Liga MX. Además de recuperar terreno en la tabla, el equipo vuelve a sumar confianza en una etapa de la competencia en la que cada resultado puede influir en la lucha por los puestos de clasificación.
El segundo lugar que alcanzó Chivas es provisional y depende de los resultados de los demás equipos. Aun así, el resultado frente a Necaxa le permite mantenerse en la parte alta y dar un paso importante en sus aspiraciones de avanzar a la Liguilla.
Para sostener esa posición, el equipo deberá mejorar la eficacia en ataque. Ante Necaxa generó oportunidades, pero necesitó un autogol para abrir el marcador. Convertir con mayor regularidad las ocasiones claras ayudaría a evitar finales tan apretados.
Necaxa se queda sin recompensa
Los Rayos dejaron una imagen competitiva, especialmente en la segunda mitad. Sus llegadas obligaron a Rangel a intervenir y, cerca del final, tuvieron una opción clara para empatar. Sin embargo, la falta de contundencia y el autogol terminaron inclinando el partido en su contra.
El conjunto de Aguascalientes continúa en el penúltimo lugar de la clasificación, una posición que aumenta la presión de cara a sus siguientes compromisos. Para salir de la zona baja, necesitará transformar su buen momento ofensivo en goles y evitar errores defensivos en situaciones de peligro.
En síntesis, Chivas ganó por la mínima, cortó su mala racha y se colocó provisionalmente como segundo de la Liga MX. El autogol de Oliveros resolvió el encuentro, pero las atajadas de Tala Rangel fueron determinantes para que el Rebaño conservara la ventaja hasta el silbatazo final.
