Monterrey de domènec torrent, cuestionado en Lup: el legado de guardiola no se ve

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Tunden al Monterrey de Domènec Torrent en LUP: «Presume que trabajó con Guardiola, pero en la cancha no se nota»

En la mesa de debate de La Última Palabra, el juicio fue contundente: con Domènec Torrent en el banquillo, a Monterrey se le ve muy lejos de volver a levantar el título de la Liga MX. Para los analistas, el proyecto del técnico español está completamente atorado, pese a dirigir una de las plantillas más poderosas y caras del futbol mexicano.

Desde el Apertura 2019 Rayados no consigue coronarse en la Liga MX, y el presente con Torrent dista mucho de ser alentador. El entrenador suele recordar que trabajó durante años al lado de Pep Guardiola, pero los panelistas señalaron que esa experiencia no se refleja en el funcionamiento del equipo. En opinión de varios de ellos, dirigir a Monterrey «le quedó demasiado grande».

Gustavo Mendoza fue uno de los más duros al describir el malestar generalizado que se respira en el entorno albiazul:
«Señor Torrent, usted como técnico del Monterrey debería entender la frustración de su afición al ver un plantel lleno de figuras que ganan millones y no transmiten nada. El equipo está roto, perdido, sin rumbo», sentenció.

La inconformidad no se limita a la tribuna. De acuerdo con lo comentado en la emisión, dentro del análisis táctico es evidente que Rayados no tiene un estilo definido ni un plan de juego reconocible. El equipo depende demasiado de individualidades y carece de sociedades claras en ataque, algo que resulta especialmente grave tratándose de un club que invierte tanto en reforzarse cada torneo.

Los comentaristas también cuestionaron el verdadero aprendizaje de Torrent junto a Guardiola. Para ellos, el discurso del técnico se sostiene en sus credenciales, pero su trabajo actual contradice esa carta de presentación.
«Se compara con Pep Guardiola y Mikel Arteta, entiendo que haya trabajado con ellos, pero usted, Torrent, está a años luz de lo que han construido», apuntó uno de los analistas.

Joaquín del Olmo profundizó en esa línea crítica:
«Lo preocupante es que trabajó con ellos y no les aprendió nada. Eso es lo realmente alarmante, porque Rayados no juega a nada, y es la verdad. No ves patrones claros, no ves un equipo bien entrenado».

A esto se suma un dato que pesa especialmente en la evaluación del técnico: Monterrey, pese a tener uno de los planteles más caros del país, ni siquiera se mantiene de forma sólida en zona de Liguilla. Con la nómina que posee, los panelistas dan por sentado que el equipo debería pelear por los primeros lugares jornada a jornada, no padecer para sumar puntos.

Arturo «Calaco» Villanueva ofreció una comparación que encendió aún más el debate: equiparó el caso de Rayados con el París Saint-Germain de las grandes estrellas. Aquel PSG reunió a Neymar, Kylian Mbappé, Lionel Messi y Sergio Ramos, pero nunca logró convertirse en el equipo dominante que se esperaba en Europa.
«Monterrey armó un plantel que, sobre el papel, podría ser un Dream Team de la Liga MX, pero a la hora de la verdad no responde. Es el mismo síndrome del PSG: muchos nombres, poca identidad y cero conexión real en la cancha», explicó.

La crítica no se quedó solo en el banquillo. Para los especialistas, la directiva también es responsable de la crisis de funcionamiento.
«La directiva de Rayados se ha equivocado. Tiene que dejar de mirar obsesivamente lo que hace Tigres y construir su propio proyecto. Quieren encontrar debajo de las piedras a su Nahuel o su Gignac, y eso no se logra solo con billetazos. A este Monterrey le falta identidad, le falta una idea de club», apuntó Villanueva.

Esta comparación con Tigres es especialmente sensible en la Sultana del Norte. El dominio reciente del rival regio ha generado una presión extra sobre Monterrey, que parece obsesionado con igualar o superar cada movimiento de la institución felina. Sin embargo, el panel coincidió en que esa carrera por «copiar» no hace más que desdibujar el proyecto deportivo de Rayados.

Otro de los puntos que generó polémica fue el trato que la dirigencia le ha dado a Torrent respecto a técnicos mexicanos.
«A Torrent se le consiente de más. Hace muchas jornadas que debería haber salido. Ve la presión que se le puso a Efraín Juárez, que está invicto. A los entrenadores mexicanos los echan en la jornada 5 o 6 y ni siquiera tienen la mitad de las herramientas que tiene el Monterrey actual», criticaron desde la mesa.

Este doble rasero, según los analistas, alimenta la percepción de que en la Liga MX todavía existe un trato preferencial hacia algunos entrenadores extranjeros, a quienes se les otorga más margen de error pese a contar con planteles de lujo. En contraste, los técnicos nacionales suelen ser despedidos con mayor rapidez, incluso trabajando con planteles limitados y presupuestos más bajos.

El llamado «síndrome del PSG» fue utilizado como hilo conductor del diagnóstico: Monterrey compra figuras «al por mayor», pero no consigue formar un verdadero equipo. Los jugadores parecen desconectados, no hay una columna vertebral sólida ni una idea de juego que potencie lo mejor de cada pieza. Para los comentaristas, eso habla de un problema estructural más que de un simple bache de resultados.

Desde la óptica del rendimiento, se insistió en que Rayados no transmite emociones positivas ni compromiso dentro del campo. Más allá de la posesión de balón o de las estadísticas individuales, se cuestionó la falta de intensidad, la escasa reacción cuando van abajo en el marcador y la poca autocrítica mostrada en algunas declaraciones posteriores a los partidos.

También se analizó la relación entre el discurso de Torrent y lo que se ve 90 minutos cada semana. Para varios panelistas, la retórica sobre modelos de juego europeizados, salidas elaboradas desde el fondo y presión alta no encuentra eco en la realidad. El equipo suele partirse entre líneas, pierde rápidamente la pelota y no logra someter al rival, incluso jugando como local.

En términos de proyecto, se planteó que Monterrey necesita algo más que una sacudida en el banquillo. Se habló de la urgencia de definir una línea clara de fichajes, apostar por un estilo reconocible y, sobre todo, tener paciencia con una idea futbolística coherente. Sin embargo, también se subrayó que Torrent ya tuvo tiempo suficiente para mostrar un sello propio y que, hasta ahora, no lo ha conseguido.

La exigencia de la afición albiazul fue otro tema central. En un club que invierte tanto y presume infraestructura de élite, la hinchada no se conforma con clasificar de manera sufrida o con solo competir en liguillas. El reclamo es claro: quieren un equipo protagonista, dominante y que pelee cada torneo por el título. En ese contexto, los panelistas consideran que la vara con la que se mide al actual cuerpo técnico debe ser igual de alta.

Finalmente, se insistió en que Monterrey vive un momento clave para redefinir su rumbo. O apuesta por un proyecto verdaderamente ambicioso, con un técnico capaz de extraer todo el potencial de la plantilla y construir una identidad propia, o seguirá atrapado en la dinámica de gastar fortunas en estrellas sin lograr plasmarlo en campeonatos. Para los analistas, mientras Domènec Torrent no logre traducir su currículum y su experiencia pasada en un equipo funcional y competitivo, las dudas sobre su continuidad y sobre el modelo de Rayados seguirán creciendo.