«Es una aberración»: en LUP rechazan a Guillermo Ochoa como titular del Tri para el Mundial 2026
La portería de la Selección Mexicana volvió a convertirse en un tema álgido en la mesa de La Última Palabra. La lesión de Luis Malagón abrió un hueco importante en el arco del Tri y, de inmediato, el nombre de Guillermo Ochoa reapareció como opción principal para el Mundial de 2026. Sin embargo, no todos en la mesa están dispuestos a aceptar que Paco Memo vuelva a encabezar el proyecto rumbo a la próxima Copa del Mundo.
Carlos Hermosillo, exdelantero de Cruz Azul y uno de los analistas de la mesa, fue tajante al calificar como «una aberración» la posibilidad de que Ochoa siga siendo el portero titular de México después de más de dos décadas de carrera profesional. Para él, el propio arquero merece respeto por su trayectoria, pero insiste en que ha llegado el momento de dar vuelta a la página.
«Yo creo que hay edades para todo. Ochoa hizo una carrera extraordinaria. Que lo lleven a la Selección, yo también digo que lo lleven, pero que juegue se me hace una aberración, ¡aberración total!», lanzó Hermosillo, remarcando que su objeción no es personal, sino generacional: la Selección, dice, necesita mirar hacia el futuro y no seguir atada a los mismos nombres.
Pese a esa postura, otros en la mesa de LUP defendieron la permanencia de Ochoa en la conversación. Raoul «Pollo» Ortiz respondió que el hecho de que Guillermo siga apareciendo en las listas preliminares no es responsabilidad del propio portero, sino un reflejo de una crisis más profunda en el futbol mexicano: la incapacidad de los clubes para producir arqueros jóvenes con verdadero nivel de selección.
«Si Guillermo Ochoa hoy está en la conversación, como primer, segundo o tercer portero, no es culpa de Paco Memo, tampoco del Vasco Aguirre, ni del Tata Martino o del Jimmy Lozano; es de los equipos que no han sacado porteros jóvenes de calidad», sentenció Ortiz, poniendo el foco en las estructuras formativas y en la planeación a largo plazo en la Liga MX.
El intercambio subió de tono cuando Hermosillo respondió con molestia, asegurando que la insistencia en incluir a Ochoa también es responsabilidad de los propios analistas y medios, que continúan colocándolo en el centro del debate a pesar de sus últimos resultados en Europa. «No, no, no… es culpa de ustedes, que siempre hablan de Ochoa. ¿Por qué no dices que lo golean allá? ¿Por qué no dices que le meten 3, 4 goles? Ah no, pero en la Selección… ¡dejemos de hablar de Ochoa! Es un emblemático de este país, pero ya», expresó el exjugador.
Ortiz no negó que el portero haya sufrido goleadas en prácticamente todos los campeonatos donde ha estado: recordó sus etapas en la Ligue 1 de Francia, LaLiga de España, la Jupiler League de Bélgica e incluso algunos partidos con el América en Liga MX. Sin embargo, subrayó que esos episodios no han evitado que, cada cuatro años, Ochoa termine siendo una pieza determinante con la Selección en los Mundiales.
En ese punto, el «Pollo» insistió en que el verdadero problema es la falta de competencia interna. «Hoy no hay 3 porteros jóvenes que eviten que lo llamen. No hay un (Jesús) Corona ni tampoco hay un (Alfredo) Talavera», remató, recordando que en ciclos mundialistas anteriores el Tri contaba con un abanico más amplio de guardametas consolidados, algo que hoy no se ve con claridad.
¿Convocarlo sí, titular no?
Un matiz importante en el análisis de Hermosillo es que no se opone frontalmente a que Guillermo Ochoa sea convocado al Tri; lo que cuestiona es que se le siga considerando como la primera opción para atajar. En su opinión, el guardameta podría aportar experiencia, liderazgo y respaldo en el vestidor, pero el arco, ya en la cancha, debe estar en manos de una nueva generación.
Esta visión abre un debate interesante: ¿puede Ochoa ser una especie de «mentor» o portero de relevo en el Mundial 2026? Para muchos exjugadores, la figura de un veterano en el vestidor es clave, especialmente en posiciones sensibles como la portería. Sin embargo, otros consideran que, mientras el histórico guardameta siga en la lista, se reducirá la presión sobre los directivos y técnicos para apostar realmente por una renovación profunda.
La lesión de Malagón y el vacío generacional
La discusión se enmarca en un contexto específico: la baja de Luis Malagón, quien se perfilaba como uno de los candidatos más sólidos para adueñarse del arco del Tri rumbo al 2026. Su lesión reabrió una competencia que parecía encaminada y dejó al descubierto la falta de alternativas incuestionables. De pronto, las miradas regresaron a Ochoa por inercia, más que por proyecto.
Lo que expone el panel es que no hay una terna clara de porteros jóvenes que ejerzan presión real sobre el veterano. Nombres han aparecido y desaparecido, pero pocos se han consolidado como figuras determinantes en sus clubes y, menos aún, en la Selección. Esa ausencia de continuidad es la que, para algunos, justifica que «Paco Memo» siga en la conversación a sus casi 40 años.
Ochoa entre las críticas y los Mundiales memorables
Otro punto que divide opiniones es el peso de las actuaciones de Ochoa en la Copa del Mundo. Sus exhibiciones ante potencias como Brasil, Alemania o Países Bajos le han dado un lugar especial en la memoria de la afición, incluso de quienes lo critican en clubes europeos por las múltiples goleadas que ha sufrido. Para muchos, hay un «Ochoa de clubes» y un «Ochoa de Selección», casi como si fueran dos porteros distintos.
Quienes lo defienden sostienen que, pese a los marcadores abultados en Francia, España o Bélgica, el arquero casi siempre fue la figura de sus equipos, recibiendo una gran cantidad de disparos por la fragilidad defensiva de las escuadras en las que militó. Sus detractores, en cambio, consideran que esas estadísticas ya deberían ser suficientes para buscar un recambio, al margen de sus grandes noches mundialistas.
La responsabilidad de los clubes y de la Liga MX
El debate en LUP también deja al descubierto un problema estructural: la portería en México se ha convertido en una posición donde algunos nombres se perpetúan por años, mientras los jóvenes tienen pocas oportunidades reales. Entre extranjeros que ocupan el arco de varios clubes y técnicos que prefieren la «seguridad» de porteros experimentados, los canteranos tardan mucho en debutar y consolidarse.
Esa falta de minutos de calidad en Primera División repercute directamente en la Selección. Si los entrenadores nacionales miran hacia la Liga MX y encuentran que los arcos están copados por los mismos de siempre, es lógico que terminen llamando a los veteranos conocidos. Así, el círculo se repite: no hay relevo porque no se da el espacio, y no se da el espacio porque el relevo no está consolidado.
¿Renovación radical o transición gradual?
De fondo, lo que se discute es el modelo de transición en el Tri. Hay voces, como la de Hermosillo, que piden un corte casi definitivo con la generación de los «históricos», no solo con Ochoa, sino con todos aquellos que han acumulado varios Mundiales a cuestas. Su argumento es que, si el Mundial se jugará en casa y en territorio conocido, el momento para apostar por un cambio profundo es ahora.
Otros analistas prefieren una renovación más escalonada: mantener a ciertos veteranos en roles específicos, pero empujando a los jóvenes a sumar minutos desde ya, en amistosos, Nations League, Copa Oro y todas las fechas FIFA previas al 2026. Bajo esa lógica, Ochoa podría seguir apareciendo, pero no como intocable, sino como parte de una rotación más amplia donde los nuevos guardametas tengan espacio real para mostrarse.
El rol del técnico del Tri en esta encrucijada
En este contexto, la figura del entrenador de la Selección Mexicana se vuelve crucial. Es el seleccionador quien deberá decidir si apuesta por el peso específico de Ochoa y su experiencia en Mundiales, o si se arriesga a llegar a la Copa del Mundo con un portero que quizá nunca haya vivido un escenario similar. La valentía -o el conservadurismo- del cuerpo técnico marcará la línea a seguir.
Además, el manejo del vestidor será clave. Dejar fuera a un referente como Guillermo podría generar ruido si no se presenta un plan claro y resultados convincentes. Por el contrario, mantenerlo como titular sin un diagnóstico crítico del presente podría alimentar la percepción de que el proceso rumbo a 2026 se construye mirando más el pasado que el futuro.
La afición, dividida entre la gratitud y la impaciencia
Entre los hinchas la discusión es igual de encendida. Una parte del público no olvida las atajadas salvadoras de Ochoa y considera que se ha ganado el derecho de competir por un lugar en la lista final. Otra parte está cansada de ver los mismos apellidos y exige una renovación urgente, incluso si eso implica sacrificar algo de experiencia en el corto plazo.
Esta fractura en la opinión pública también presiona a los directivos y al cuerpo técnico: cualquier decisión respecto a Guillermo Ochoa será polémica. Si lo convocan y lo ponen de titular, habrá quienes hablen de «proteccionismo». Si lo dejan fuera, se interpretará como una ruptura con uno de los símbolos del Tri en los últimos 15 años.
¿Qué necesita México para cerrar la era Ochoa?
Más allá de las posturas a favor o en contra, la mesa de LUP deja una conclusión evidente: México solo podrá dar por cerrada la era Ochoa cuando existan, al menos, tres porteros jóvenes que compitan de tú a tú por el arco del Tri. Eso implica trabajo coordinado entre clubes, fuerzas básicas, cuerpos técnicos y la propia Federación.
Se requiere un plan que incluya minutos constantes para arqueros mexicanos en la Liga MX, procesos de selección menores con continuidad real, y una apuesta decidida por probar nuevas opciones en la Mayor, incluso si eso conlleva errores en partidos amistosos. Sin ese trabajo de fondo, el nombre de Guillermo Ochoa seguirá apareciendo una y otra vez, no por capricho, sino por falta de alternativas sólidas.
Por ahora, el debate está abierto: para algunos, seguir pensando en Ochoa como titular del Tri rumbo al Mundial 2026 es, como dice Hermosillo, una «aberración»; para otros, es simplemente la consecuencia lógica de un futbol que no ha logrado producir al heredero natural bajo los tres palos. El tiempo, y las decisiones en los próximos meses, dirán si el Mundial en casa será la última función de Paco Memo o el punto de partida de una nueva generación de porteros mexicanos.
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