Se quedaron nombres fuera del tri: en Lup cuestionan lista de aguirre al mundial

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«Se quedaron nombres fuera del Tri»: en LUP cuestionan la lista de Aguirre para el Mundial

La convocatoria de 26 futbolistas que Javier Aguirre eligió para representar a México en el Mundial 2026 no ha pasado desapercibida. Más allá de los festejos por la clasificación, el listado ha abierto un intenso debate en el entorno de la Selección Mexicana. En el programa La Última Palabra pusieron el dedo en la llaga: «faltaron algunos jugadores» que, a juicio de varios analistas, merecían estar en el torneo más importante del planeta.

El panel del programa revisó línea por línea la convocatoria y coincidió en que hay decisiones discutibles en la portería, en la estructura defensiva y en la conformación del mediocampo. Aunque reconocen que Aguirre privilegió la experiencia y la continuidad, consideran que el Tri llega con menos alternativas de las que podría tener, sobre todo ante un Mundial que será más exigente y con una fase final más extensa.

Acevedo, el gran foco de discusión bajo los tres palos

Una de las decisiones que más ruido generó fue la presencia de Carlos Acevedo. El guardameta ha sido recurrente en los procesos recientes y suele ocupar el rol de tercer portero en las convocatorias del Tri. Por ese lado, su inclusión no sorprendió del todo. Sin embargo, en LUP subrayaron que la elección no necesariamente responde al momento actual de la Liga MX.

Los comentaristas expusieron que existen otros arqueros con mejor nivel reciente y mayor regularidad en sus clubes, lo que, en su opinión, los colocaría por encima de Acevedo en la carrera mundialista. La crítica se centró en que el cuerpo técnico prefiere la jerarquía construida en ciclos anteriores por encima del rendimiento inmediato, un criterio que ha sido recurrente en la historia de la Selección Mexicana y que vuelve a aparecer en este proceso.

Durante la discusión, se llegó a afirmar que «Acevedo no merece estar en la Selección Nacional» para este Mundial en particular, señalando como alternativas a Luis García, Toño Rodríguez y Carlos Moreno. Para los analistas, cualquiera de estos tres porteros podría aportar seguridad y también competencia interna, algo que consideran clave en una posición tan delicada como el arco.

Una defensa con pocas alternativas y huecos evidentes

Más allá de la portería, el segundo gran foco de preocupación en LUP fue la zona defensiva. La crítica principal apuntó a la falta de alternativas de calidad detrás de los titulares, especialmente en la posición de defensa central. Se destacó que Johan Vásquez llega como uno de los pilares del equipo, pero las opciones para acompañarlo o suplirlo en caso de lesión o suspensión no resultan tan sólidas como podrían ser.

En ese contexto surgieron dos nombres que muchos daban por seguros en la lista final: Everardo Gómez y Diego Campillo. Ambos defensores han mostrado crecimiento y buenas actuaciones en sus clubes, además de haber sido considerados en etapas previas del proceso. Sin embargo, ninguno fue incluido en la convocatoria definitiva. Para varios panelistas, la ausencia de un central más limita la capacidad de reacción del equipo ante imprevistos durante el torneo.

La decisión de Aguirre se interpreta como una apuesta clara por la experiencia y la versatilidad táctica de algunos jugadores que pueden adaptarse a varias posiciones en la zaga. No obstante, en el análisis se advirtió que esta estrategia puede quedarse corta frente a selecciones de élite, especialmente cuando los partidos se encadenan y las cargas físicas aumentan. Un solo problema muscular de Vásquez, remarcaron, podría desajustar todo el esquema defensivo.

El caso Richy Ledezma, una ausencia que alimenta la polémica

Entre las omisiones más comentadas se encuentra la de Richard «Richy» Ledezma. El lateral, que también puede desempeñarse como volante, venía de mostrar un rendimiento sólido en su club y contaba con antecedentes positivos cada vez que había sido llamado por el Tricolor. Por ello, muchos daban por hecho que aparecería en la lista de 26 para el Mundial.

Su exclusión fue calificada en el programa como «sorpresiva» y, para algunos, «difícil de justificar» desde el punto de vista futbolístico. Los analistas señalaron que Ledezma aportaba profundidad por banda, capacidad para asociarse en campo rival y una buena lectura del juego a la hora de cerrar espacios defensivos.

Uno de los argumentos que se puso sobre la mesa es que «quizás falta Richy Ledezma, pero por la formación no encajaba». Es decir, el esquema táctico elegido por Aguirre -más rígido en ciertos sectores del campo- habría dejado poco margen para un jugador de sus características. Aun así, en LUP insistieron en que su presencia podría haber ofrecido soluciones distintas frente a partidos cerrados o rivales que cedan la iniciativa al Tri.

Experiencia vs. presente: el eterno dilema de la Selección Mexicana

El debate alrededor de esta convocatoria refleja un dilema recurrente en la Selección: ¿debe priorizarse la trayectoria con la casaca nacional o el momento futbolístico inmediato? Aguirre optó por la primera vía en varios casos, manteniendo a jugadores que, si bien no atraviesan su mejor etapa, han sido constantes en el proceso mundialista y conocen el entorno de la Selección.

En LUP se cuestionó si esta apuesta no termina cerrándole la puerta a futbolistas que viven su mejor momento. El argumento de los críticos es que un Mundial exige llegar en la cúspide de rendimiento, más allá del nombre o la historia con el Tri. Bajo esa lógica, se ponen en tela de juicio decisiones como la de Acevedo y la no inclusión de jóvenes defensores o mediocampistas que han pedido su lugar con actuaciones constantes en la liga.

Por otro lado, quienes defienden al cuerpo técnico señalan que el Mundial no sólo se juega con piernas, sino también con cabeza. La experiencia en escenarios de máxima presión puede marcar la diferencia en minutos críticos, y ahí es donde consideran que la decisión de Aguirre cobra sentido: futbolistas que ya saben lo que es portar la camiseta nacional en momentos de tensión podrían manejar mejor los nervios y la exigencia mediática.

Un mediocampo sin todos sus recursos naturales

Aunque la mayoría de las críticas se centraron en la portería y la defensa, también hubo comentarios sobre la estructura del mediocampo. Se subrayó que la convocatoria privilegia perfiles muy específicos: volantes con capacidad de recorrido y sacrificio defensivo, antes que jugadores con una visión más creativa o que puedan romper líneas con pase filtrado.

En ese contexto, la ausencia de futbolistas como Ledezma se vuelve todavía más llamativa. Más allá de su rol como lateral o volante, se le veía como una opción para darle otra cara al mediocampo en partidos donde México pudiera necesitar mayor inventiva. Los panelistas destacaron que, en torneos cortos, disponer de uno o dos futbolistas capaces de cambiar el ritmo de un encuentro desde el banquillo suele ser clave.

El riesgo, advirtieron, es que el Tri se vuelva predecible en ciertos escenarios: mucha intensidad, orden y despliegue, pero poca sorpresa en los metros finales. Ante defensas bien trabajadas, un mediocampo sin suficientes herramientas creativas puede ver reducida su capacidad para abrir espacios y generar ocasiones claras de gol.

La gestión del plantel ante un Mundial de formato ampliado

Otro punto que se tocó en LUP fue el contexto particular del Mundial 2026, con más equipos participantes y un calendario que podría ser más desgastante que en ediciones anteriores. En ese escenario, la profundidad del plantel se vuelve aún más relevante. No sólo se trata de tener un once titular competitivo, sino de contar con recambios confiables que permitan rotaciones sin bajar demasiado el nivel.

Desde esa óptica, la decisión de no llevar un central adicional -como Everardo Gómez o Diego Campillo- se percibe como un riesgo innecesario. Los torneos largos suelen estar marcados por lesiones, sanciones o simples bajones de rendimiento. Llegar con la defensa justa, sin alternativas naturales en ciertas posiciones, podría obligar a improvisar con jugadores fuera de rol, algo que históricamente le ha pasado factura a la Selección en momentos clave.

Lo mismo se aplica a la portería: si bien el tercer guardameta rara vez tiene minutos, la competencia interna y la tranquilidad que transmite el grupo al saber que cualquiera de los tres puede responder también es un factor. De ahí que algunos especialistas insistan en que la elección del arco no debió basarse únicamente en el pasado reciente con el Tri, sino en la fotografía actual del torneo local.

La presión mediática y el margen de error de Aguirre

La figura de Javier Aguirre tampoco escapa al escrutinio. Su regreso al banquillo de la Selección trae consigo una enorme carga de expectativas, tanto por su experiencia como por su carácter frontal. Sin embargo, esa misma trayectoria hace que el margen de error sea muy reducido: cada decisión que toma es analizada al detalle, y la convocatoria mundialista no es la excepción.

En el programa se advirtió que, si los resultados no acompañan desde la fase de grupos, las ausencias señaladas hoy -Acevedo en la portería por encima de otros, la falta de un central adicional, la no convocatoria de Ledezma- serán usadas como argumentos para cuestionar el proyecto. En cambio, si el Tri logra competir de tú a tú con las potencias y avanza a instancias decisivas, la narrativa podría cambiar y las decisiones de Aguirre se verán como apuestas valientes que salieron bien.

Lo cierto es que, en un entorno tan pasional como el del futbol mexicano, la lista de convocados siempre será objeto de polémica. No existe una convocatoria que deje conformes a todos, pero en esta ocasión el debate ha sido especialmente intenso por el volumen de nombres que, a juicio de muchos, tenían méritos suficientes para estar en el Mundial.

¿Qué le aportaban los ausentes al Tri y cómo puede suplirlos?

Más allá de la crítica, en LUP también se intentó responder a una pregunta clave: ¿qué perdía el Tri concretamente al dejar fuera a jugadores como Ledezma, Gómez o Campillo? En términos generales, se habló de tres aspectos: frescura, competencia interna y variantes tácticas.

Ledezma representaba profundidad por banda y una salida limpia desde atrás, además de su polivalencia para ocupar carriles interiores. Everardo Gómez y Diego Campillo, por su parte, ofrecían juventud y agresividad defensiva, con la posibilidad de marcar una línea de sucesión natural en la zaga mexicana. De haberse incluido, habrían elevado la lucha por un puesto y, al mismo tiempo, habrían ganado experiencia en un escenario de máxima exigencia.

Ahora, la responsabilidad de suplir ese tipo de características recae en otros elementos de la plantilla. Aguirre deberá encontrar en su plantel actual a quienes aporten dinamismo en las bandas, solidez en el fondo y flexibilidad para cambiar de esquema sin desfigurarse. El éxito o fracaso de esta apuesta no se medirá en conferencias de prensa, sino en el césped, partido a partido.

Un Tri entre la tradición y la necesidad de renovación

La convocatoria rumbo al Mundial 2026 deja en claro que la Selección Mexicana sigue transitando una delgada línea entre la tradición y la renovación. Se mantiene una base de futbolistas experimentados, algunos con varios procesos encima, mientras que las nuevas generaciones pugnan por abrirse paso y consolidarse en el máximo escaparate.

Las ausencias señaladas por los analistas de La Última Palabra no sólo hablan de nombres propios, sino de una discusión de fondo: el modelo de construcción de la Selección, la forma en que se premia el rendimiento y la velocidad con la que se integran nuevos talentos al equipo mayor. El debate está abierto y, a medida que se acerque el inicio del Mundial, las decisiones de Aguirre seguirán bajo la lupa.

Por ahora, la lista es definitiva y el Tri ya conoce a los 26 elegidos que defenderán la camiseta en 2026. Pero la conversación sobre quiénes faltaron -y si realmente merecían un lugar- acompañará al equipo hasta que el balón empiece a rodar… y, sobre todo, hasta que se conozca el veredicto final del único juez que importa en el futbol: el resultado.