Rodrigo Aguirre quiere enfrentar a México en el Mundial 2026: «Por todo lo que representa para mí y mi familia, sería muy lindo»
La Selección Mexicana firmó una fase de grupos perfecta en el Mundial 2026 y su rendimiento no ha pasado desapercibido. Entre las selecciones que ya piensan en un posible cruce con el Tri aparece Uruguay, y una de las voces que se ha mostrado más entusiasmada con esa posibilidad es la de Rodrigo «Búfalo» Aguirre, delantero con pasado en el futbol mexicano.
En conferencia de prensa, el atacante charrúa fue muy claro: para él, medirse con México en una instancia decisiva de la Copa del Mundo sería especial en lo personal, no solo por lo deportivo, sino por el vínculo que construyó con el país durante los años que ha jugado en la Liga MX.
«Sería algo muy lindo, en lo personal. Llevo bastante tiempo acá en el país, vienen haciendo las cosas muy bien. Sería algo muy lindo poder enfrentarlos en el Mundial. ¿Qué te puedo decir? Por todo lo que representa México para mí y para mi familia, sería algo muy lindo», expresó Aguirre, dejando ver el afecto que guarda por la afición y el futbol mexicano.
El «Búfalo» es un viejo conocido de la Liga MX y su estancia prolongada en el país le ha permitido entender de primera mano la pasión con la que se vive la Selección Mexicana. Por eso, la idea de un duelo eliminatorio en el Mundial 2026 no solo le representa un reto futbolístico, sino también un choque cargado de emociones personales.
Para Aguirre, medirse a México significaría poner frente a frente dos etapas importantes de su carrera: la consolidación con la Selección de Uruguay y los años en los que se ganó un lugar en el balompié mexicano. En su opinión, el Tri se ha ganado el respeto del mundo gracias a su desempeño en esta Copa del Mundo y a la manera en que ha encarado sus partidos.
El delantero reconoció que ha seguido de cerca el torneo del equipo dirigido por Javier Aguirre -homónimo suyo en los banquillos- y destacó la forma en que el Tri ha sabido competir: orden, intensidad y una fase de grupos sin errores, factores que lo convierten en un rival al que nadie quiere enfrentar, pero que él, en lo personal, sí desea tener enfrente.
«México viene haciendo las cosas muy bien, se ve un equipo sólido, con mucha confianza. Por eso mismo sería tan especial. Uno siempre quiere medir fuerzas con las selecciones que mejor están en el torneo», comentó el atacante, subrayando el nivel actual del conjunto mexicano.
Sin embargo, antes de pensar en un eventual cruce con México, Uruguay debe superar un desafío mayúsculo: España. El cuadro sudamericano se juega la clasificación en un partido que, a ojos de Rodrigo Aguirre, puede marcar el rumbo del Mundial para los charrúas.
«Es un partido y depende de nosotros clasificar o no. Al final de cuentas es futbol, es un Mundial y tenemos que jugar contra todos. Es eso. Es un grandísimo rival, históricamente sabemos que ellos juegan bien al futbol. Son candidatos», aseguró sobre la selección española, a la que ubicó sin titubeos entre las favoritas al título.
Aguirre insistió en que el duelo frente a España será extremadamente complejo, pero dejó claro que el destino de Uruguay está en sus propias manos: «Es un partido difícil, somos conscientes y, como dije, depende exclusivamente de nosotros corregir errores, mejorar lo que hemos hecho bien y tener las precauciones debidas, no solamente porque es España, sino porque es un partido definitorio».
El atacante recalcó que, en un Mundial, no existe margen de relajación. Cada detalle puede marcar la diferencia entre avanzar o quedar fuera: concentración en defensa, eficacia en el área rival y la capacidad de mantener la calma en los momentos de mayor presión son, para él, los tres pilares que Uruguay debe cuidar ante los europeos.
Esa mentalidad también la proyecta hacia un eventual choque con México. En su análisis, la fortaleza del Tri no solo pasa por la calidad individual de sus futbolistas, sino por la solidez colectiva que han mostrado. Aguirre considera que el cuadro mexicano ha encontrado un equilibrio entre experiencia y juventud que lo vuelve muy peligroso en instancias de eliminación directa.
Además, el «Búfalo» sabe que enfrentarse al Tri implicaría lidiar con una afición que empuja como pocas en el mundo. Aunque el Mundial 2026 se disputa en territorio norteamericano, la presencia masiva de hinchas mexicanos convierte cada juego del Tri en una suerte de localía. Para un jugador que conoce bien esas tribunas, el reto tiene un sabor especial.
El uruguayo también habló, puertas adentro, del ambiente en la selección charrúa. Señaló que el grupo es consciente de que la exigencia es máxima y que la ilusión de llegar lejos está intacta. Para muchos de sus compañeros, esta Copa del Mundo puede ser la confirmación de una nueva generación competitiva, y un cruce ante potencias como España, y potencialmente México, sería el escenario ideal para demostrarlo.
Detrás del deseo de Aguirre de enfrentar a México hay también un componente de gratitud. El delantero ha repetido en distintas ocasiones que su estancia en el futbol mexicano marcó un antes y un después en su carrera profesional y en su vida personal. Vivir en el país, adaptarse a su cultura y ver crecer allí a su familia han hecho que sienta a México como una segunda casa.
De ahí que, cuando habla de un posible duelo mundialista, no lo haga en términos de rivalidad negativa, sino como un reencuentro con una parte de su propia historia: un partido que, más allá del resultado, tendría un peso emocional especial para él y para los suyos.
En el plano estrictamente deportivo, Aguirre reconoce que México ha dado un paso al frente respecto a otras ediciones. La perfección en la fase de grupos no solo ha incrementado la confianza interna, sino que ha obligado a sus posibles rivales a estudiarlo con más detenimiento. Uruguay no es la excepción: si se da el cruce, el cuerpo técnico y los jugadores tendrán muy claro que se trata de un adversario en plena forma.
A la espera de cómo se acomoden las llaves del Mundial y de lo que ocurra en el duelo decisivo frente a España, Rodrigo Aguirre mantiene firme su anhelo: primero, cumplir el objetivo de clasificar con Uruguay; después, tener el privilegio de medirse en la cancha con una selección que, según sus propias palabras, ha marcado su vida profesional y personal.
Si el destino futbolístico así lo determina, el choque Uruguay-México no solo sería atractivo por lo que implica dentro del torneo, sino por la historia que hay detrás: la de un delantero uruguayo que encontró en el futbol mexicano un hogar y que, años después, sueña con devolverle a la cancha toda la pasión que el país le ha dado, esta vez vistiendo la camiseta celeste en el escenario más grande del mundo.
