¿ensombrecen las polémicas arbitrales el legado de lionel messi?

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¿Puede la carrera de Lionel Messi verse ensombrecida por las polémicas arbitrales que supuestamente lo favorecieron? Esta es la pregunta que se planteó la mesa de análisis de «La Última Palabra», donde se discutió si esos señalamientos tienen la capacidad real de manchar el legado de uno de los mejores futbolistas de la historia.

Lionel Messi, para muchos, ya no es solo el mejor jugador de su generación, sino el más grande que ha pisado una cancha. Sin embargo, alrededor de su figura se han acumulado comentarios sobre presuntas ayudas arbitrales, penales controvertidos y decisiones cuestionables que, según algunos críticos, habrían inclinado la balanza a su favor en momentos clave. La duda es clara: ¿puede todo eso pesar más que casi dos décadas de excelencia futbolística?

En la mesa de LUP, integrada por Raoul Ortiz, Fabián Estay, Arturo Villanueva y Carlos Hermosillo, la respuesta fue unánime: no. Ninguno de ellos considera que las polémicas tengan la fuerza suficiente para disminuir lo que el «10» argentino ha construido en el terreno de juego. Su postura es que el legado de Messi está cimentado sobre su talento, su constancia y sus títulos, y no sobre decisiones arbitrales puntuales.

Raoul Ortiz fue tajante al ubicar a Messi en el Olimpo del futbol. Afirmó que el argentino está a la misma altura de Pelé y Cristiano Ronaldo, y llegó incluso a excluir a Diego Armando Maradona de esa mesa selecta. Para Ortiz, Pelé es referencia por sus tres Copas del Mundo, pero la regularidad y la vigencia de Messi y Cristiano los colocan «irrevocablemente hasta arriba». Reconoció que Maradona probablemente tuvo un talento natural incluso superior, pero le faltó la continuidad que sí tuvieron los otros tres.

El análisis no evitó un tema delicado: las sospechas de que Argentina fue beneficiada en la Copa del Mundo de 2022. Fabián Estay señaló que la selección albiceleste se vio favorecida en más de una ocasión, recordando que se señalaron varios penales a su favor y que, en opinión de algunos, Messi incluso pudo haber sido expulsado en cierto momento. Estay habló de «empuje» hacia el título, pero inmediatamente matizó: por más ayudas que algunos perciban, lo que ha hecho Messi como futbolista es «maravilloso» y no puede reducirse a esas decisiones arbitrales.

El exfutbolista chileno subrayó una diferencia importante: la forma en que se perciben los arbitrajes cuando se trata de Messi y Argentina. En su opinión, la sensibilidad es distinta cuando el involucrado es el astro argentino. Aun así, insistió en que posibles ayudas no explican una carrera llena de récords, títulos de liga, Champions, premios individuales y ahora también un Mundial con su selección.

Por su parte, Arturo Villanueva se centró en la rareza del talento de Messi. Lo definió como uno de esos jugadores que aparecen «cada 20 años», un futbolista excepcional cuya calidad trasciende coyunturas y debates pasajeros. Para él, hablar de que una «polémica barata» pueda opacar lo que ha conseguido Messi es exagerado. Eso no significa que niegue que existan momentos extraños o discutibles en algunos partidos, pero considera que revisarlos no cambia en nada la dimensión histórica del argentino.

Carlos Hermosillo coincidió con la línea de sus compañeros: las controversias no alteran el lugar que Messi ya ocupa en la historia. El exdelantero destacó que, incluso en la etapa avanzada de su carrera, el rosarino sigue demostrando que es un genio del futbol. Para Hermosillo, lo visto en el Mundial más reciente refuerza la idea de que Messi continúa marcando diferencias como una auténtica estrella, lejos de depender de un silbato para brillar.

Detrás de esta defensa casi cerrada del legado de Messi hay un punto central: la diferencia entre hechos aislados y una trayectoria completa. Un penal discutible, una falta no sancionada o una decisión dudosa del árbitro pueden generar debates encendidos, pero difícilmente pueden explicar 15 o 20 años de dominio, récords de goles, asistencias, títulos y actuaciones memorables en distintos contextos y equipos. La carrera de un futbolista se mide en su totalidad, no en momentos puntuales.

También es importante entender cómo funcionan las narrativas en el futbol moderno. Cuando una figura alcanza el nivel de idolatría de Messi, crecen al mismo tiempo la admiración y la animadversión. Los detractores suelen aferrarse a cualquier elemento que permita restar mérito: desde acusaciones de ayudas arbitrales hasta cuestionamientos de carácter personal. Sin embargo, el peso de las estadísticas, los trofeos y la huella emocional que deja en los aficionados tiende a imponerse con el paso del tiempo.

Otro aspecto que se suele pasar por alto es que prácticamente todos los grandes campeones han estado rodeados, en algún momento, de polémicas arbitrales. Pelé, Maradona, Zidane, Cristiano Ronaldo o selecciones históricas como Alemania, Brasil, Italia o Argentina han sido señalados alguna vez por supuestas ayudas. El futbol, al ser un deporte de contacto y decisiones interpretativas, está expuesto al error humano. Reducir la grandeza de un jugador a esos episodios ignora el contexto natural del juego.

En el caso de Messi, la balanza entre polémicas y logros es abrumadora. Hablamos de un futbolista con múltiples Balones de Oro, Ligas españolas y francesas, Champions League, títulos nacionales e internacionales, y conquistas recientes con su selección, como la Copa América y el Mundial. Más allá de los números, dejó una forma de entender el juego: la combinación de visión, regate, precisión en el pase y capacidad goleadora que muy pocos han alcanzado.

También hay un componente emocional que difícilmente se borra por una discusión arbitral. Para millones de aficionados, Messi representa momentos irrepetibles: goles imposibles, remontadas históricas, exhibiciones en fases finales y noches en las que fue capaz de decidir partidos él solo. Es esa conexión con la gente la que, a la larga, determina el legado real de una figura deportiva. Las polémicas ocupan titulares; los recuerdos construyen mitos.

La comparación con otras leyendas, como Cristiano Ronaldo, Pelé o Maradona, suele alimentar aún más la discusión. Pero incluso en ese debate, las supuestas ayudas arbitrales aparecen más como munición discursiva que como un argumento sólido. Si se analiza fríamente, todos estos jugadores tuvieron a favor y en contra decisiones cuestionables. Lo extraordinario en ellos no fue la actuación del árbitro, sino la capacidad de dominar su época.

A futuro, lo más probable es que la conversación en torno a Messi se centre en su impacto global, en cómo transformó la posición de falso nueve, en la forma en la que hizo del pase al espacio y del cambio de ritmo una obra de arte. Los penales dudosos o las jugadas grises pasarán a un segundo plano, como ha ocurrido históricamente con las estrellas anteriores. El recuerdo colectivo selecciona y filtra: se queda con lo que verdaderamente marcó una era.

En síntesis, la mesa de «La Última Palabra» coincide en que la carrera de Lionel Messi es demasiado grande para ser ensombrecida por controversias arbitrales, por más ruido que generen. Las polémicas existen, algunos episodios son debatibles y otros seguirán siendo tema de conversación entre aficionados. Pero cuando se evalúa la totalidad de su trayectoria, su calidad futbolística, su constancia y sus títulos, el veredicto es claro: su legado permanece intacto.

Al final, la pregunta no es si hubo decisiones discutibles en su favor, sino si esas decisiones explican quién es Lionel Messi en la historia del futbol. Y ahí, la respuesta es contundente: lo que define al argentino no son los silbatos, sino la pelota en sus pies.