En LUP señalan al América como el mejor de la Liga MX, aunque «todavía no le gana a los grandes»
El América cerró la Jornada 4 del Apertura 2026 como líder general de la Liga MX gracias a su contundente 3-0 sobre Atlético de San Luis. Los números lo respaldan, pero en la mesa de análisis de La Última Palabra el veredicto es matizado: es el mejor del torneo… más por la tabla que por su funcionamiento y, sobre todo, porque aún no ha sido puesto a prueba contra rivales de mayor jerarquía.
Líder sólido en puntos, irregular en funcionamiento
Después de cuatro fechas, el cuadro azulcrema se mantiene en la cima con triunfos frente a Querétaro, Santos Laguna y Atlético de San Luis, además de un empate ante Atlante. Ese rendimiento lo coloca como el equipo más efectivo del arranque, incluso alternando plantel por su doble participación en Liga MX y Leagues Cup.
Sin embargo, para los analistas no todo es tan brillante. Fabián Estay hizo énfasis en la distancia entre los resultados y el juego mostrado:
«En puntos sí, en funcionamiento todavía no». Desde su perspectiva, el primer tiempo de San Luis fue superior en cuanto a propuesta, aunque América terminó resolviendo con efectividad y con un equipo alternativo, lo que sí considera valioso para generar competencia interna.
Estay subraya que el conjunto de Guillermo Almada tiene «mucho techo», es decir, margen amplio para crecer si logra que el funcionamiento alcance el nivel de los resultados. El mensaje es claro: hoy América gana, pero aún está lejos de su mejor versión futbolística.
La tabla respalda, el futbol todavía genera dudas
Ignacio Hierro coincide en que, por ahora, el liderazgo se explica más por las estadísticas que por una superioridad evidente en la cancha:
«Es el mejor por tres goles nada más, porque Tijuana tiene los mismos puntos y es un equipo que gusta, que sorprende, pero creo que tiene mucho por mejorar. Sí es el mejor equipo de la Liga MX porque es el que va en primer lugar».
El matiz es importante: para Hierro, América ocupa la cima por una ventaja mínima en diferencia de goles respecto a Tijuana, que también ha dejado buenas sensaciones en el arranque del torneo. Esto refuerza la idea de que la etiqueta de «mejor» todavía es frágil y depende, en gran medida, del criterio con el que se mida.
¿Qué significa realmente ser «el mejor» de la Liga MX?
Eduardo De la Torre llevó la discusión a un plano más conceptual: ¿cómo se define al mejor equipo? Para él, el parámetro no es sólo la tabla general, sino el rendimiento ante los rivales más exigentes del campeonato.
«Para mí ser el mejor equipo es ganarle a los mejores, y eso no ha pasado con América; no le ha ganado a los mejores», apuntó. Bajo esa lógica, la racha actual del conjunto azulcrema queda en entredicho: ha cumplido contra adversarios de media tabla hacia abajo, pero no ha sido exigido por planteles que suelen pelear los primeros puestos o son candidatos al título.
Este enfoque abre una lectura distinta: América puede ser el líder aritmético sin haber demostrado todavía que es el equipo más dominante del torneo. Su prueba real, según De la Torre, llegará cuando se mida a rivales de jerarquía similar o superior.
Raoul Ortiz: líder, sí; invencible, todavía no
Raoul Ortiz también aceptó que, en términos actuales, América es el mejor equipo de la Liga MX, pero pidió prudencia al momento de evaluar su momento:
«Sí, es el mejor equipo de la liga hoy; le hace falta enfrentar a rivales de mayor jerarquía, coincido, y tampoco es para tirar cohetes al aire (…)».
Ortiz restó importancia al debate sobre el número de canteranos utilizados, poniendo el énfasis en el rendimiento colectivo y en el tipo de exigencias que ha tenido el equipo. Para él, la conversación no pasa por la edad o el origen de los jugadores, sino por la calidad de los rivales a los que se ha vencido.
Doble competencia: ¿ventaja o riesgo para el América?
Un aspecto que sí se reconoce de forma positiva es la capacidad del cuadro americanista para mantenerse en la cima mientras disputa la Leagues Cup. El uso de un equipo alternativo, señalado por Estay, ha servido para incrementar la competencia interna y mantener a más futbolistas en buen ritmo.
Esa rotación, si se gestiona adecuadamente, puede convertirse en una de las grandes fortalezas del club de cara a la parte decisiva del torneo. Tener una plantilla amplia con jugadores acostumbrados a tener minutos en partidos oficiales suele ser determinante cuando se acumulan lesiones, suspensiones o desgaste físico.
El riesgo, por supuesto, es el cansancio acumulado y la posibilidad de que, al repartir fuerzas en dos frentes, el equipo no alcance su máximo nivel en ninguno. Por ahora, los resultados en Liga MX han sido positivos, pero la exigencia crecerá cuando enfrente a planteles con mayor profundidad y calidad.
El contexto del Apertura 2026: un liderato apretado
La Jornada 4 dejó un panorama apretado en la parte alta de la tabla. América lidera, pero con Tijuana pisándole los talones con los mismos puntos y sólo una diferencia de goles separándolos. Equipos como Chivas empiezan a escalar posiciones, mientras que Cruz Azul se desploma con derrotas consecutivas.
En este escenario, un tropiezo podría cambiar rápidamente la narrativa. El margen de error es muy pequeño, y la etiqueta de «mejor de la Liga MX» podría cambiar de dueño en cuestión de una o dos jornadas. Precisamente por eso, varios analistas piden mesura al momento de elogiar al equipo de Almada.
Los rivales que pondrán a prueba al América
Uno de los puntos que más se repitió en el análisis fue la necesidad de evaluar al América frente a rivales de peso: clubes acostumbrados a la liguilla, a pelear títulos o con estructuras consolidadas. Es contra ese tipo de adversarios donde se mide la verdadera capacidad de un candidato al campeonato.
En el corto y mediano plazo, los compromisos ante equipos mejor posicionados y con planteles de mayor jerarquía serán el verdadero termómetro. Si América mantiene su liderato y mejora su funcionamiento contra esos rivales, el debate sobre si es o no el mejor podría inclinarse de manera más clara a su favor.
Si, por el contrario, empieza a dejar puntos en esos encuentros, se confirmaría la postura de quienes hoy sostienen que el liderato responde más a un calendario «amable» que a una superioridad futbolística contundente.
Estilo de juego: eficacia por encima del lucimiento
Otra crítica recurrente en la mesa fue el hecho de que América, pese a ser líder, no termina de «encantar» desde el juego. No se discute su eficacia frente al arco -el 3-0 ante San Luis lo ejemplifica-, pero se señala que aún no domina los partidos de principio a fin ni impone un sello de autoridad indiscutible.
Ese contraste entre resultados y sensaciones genera la percepción de que el equipo gana «haciendo lo necesario», pero sin desplegar todo su potencial. Para algunos, esto es una señal positiva: si el equipo ya suma victorias sin jugar bien, cuando encuentre su mejor versión podría despegar. Para otros, es una alerta de que los triunfos actuales pueden ser engañosos.
América entre la exigencia histórica y la realidad presente
El peso de la camiseta también entra en juego. América es un club acostumbrado a que se le exija no sólo ganar, sino hacerlo con autoridad, gustando y goleando. Por eso, incluso como líder general, las críticas no cesan: el listón siempre está más alto que para otros equipos.
La discusión en torno a si es realmente el mejor del torneo refleja también esa vara de medición distinta. Cualquier otra institución siendo líder invicta sería aplaudida sin tantos matices. Con América, en cambio, se analiza cada detalle: el rival, el funcionamiento, el estilo, la rotación, la jerarquía del calendario.
¿Mejor equipo… por ahora?
Al final, hay un punto en el que prácticamente todos los analistas coinciden: hoy, por la tabla general, América es el mejor equipo de la Liga MX. Lo dicen los números y lo respalda su arranque de torneo con triunfos claros como el 3-0 frente a Atlético de San Luis.
El desacuerdo surge al intentar proyectar si ese liderato se sostendrá cuando el calendario se endurezca. Para Estay, Hierro, De la Torre y Ortiz, el América de Almada aún está en construcción: tiene resultados, pero todavía no puede presumir de haber dominado a los rivales más fuertes ni de haber mostrado su techo futbolístico.
La respuesta definitiva a la pregunta de si es realmente el mejor del torneo no llegará en la Jornada 4. Se definirá en las próximas semanas, cuando enfrente a equipos de mayor jerarquía y cuando la presión por mantenerse en la cima obligue al América a demostrar algo más que una buena diferencia de goles. Por ahora, es el líder… pero bajo la lupa.