Pumas no es grande: debate sobre la jerarquía del club auriazul en la liga Mx

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«La UNAM es grande, pero Pumas no»: el debate sobre la jerarquía del club auriazul

La victoria de Pumas frente al Atlante en la Jornada 12 del Apertura 2026 no cerró la discusión sobre el lugar que ocupa el equipo en la Liga MX. En el programa *La Última Palabra* se analizaron tanto el peso histórico de los universitarios como su plantilla y el estado de sus fuerzas básicas. Las opiniones estuvieron divididas: mientras algunos defendieron la calidad de sus jugadores, otros cuestionaron que el club se considere una institución grande por derecho propio.

Raoul «Pollo» Ortiz fue uno de los más categóricos. A su juicio, Pumas tiene historia, popularidad y relevancia en el futbol mexicano, pero esos atributos no bastan para colocarlo entre los grandes. En su argumento, la dimensión de la Universidad Nacional Autónoma de México no debe confundirse con la del equipo que representa sus colores.

«Pumas no es grande. Son históricos, populares, relevantes, no son grandes. La UNAM es grande, todo mi respeto, pero Pumas no», sostuvo Ortiz durante la discusión. Su postura puso sobre la mesa una pregunta que suele aparecer en torno al club: ¿la trayectoria y la identidad universitaria alcanzan para hablar de grandeza, o ese reconocimiento depende también de los resultados recientes?

Óscar Guzmán abordó el triunfo ante Atlante con ironía. Recordó que el rival había mostrado un buen desempeño frente a equipos considerados poderosos y señaló que, pese a ello, no pudo superar a Pumas. El comentario aludió a la trabajada victoria de los auriazules por 2-1, un resultado que les permitió volver a ganar después de cuatro jornadas, según el balance mencionado en la cobertura.

Desde otra perspectiva, Fabián Estay defendió el nivel de los futbolistas que integran el plantel. Consideró que los extranjeros de Pumas tienen condiciones para competir en otros clubes de la Liga MX y destacó especialmente a Keylor Navas. Estay retó a los críticos a mencionar a un portero de mayor nivel entre los fichajes que llegaron al futbol mexicano durante los dos años previos.

La discusión también se trasladó a la cantera, una de las señas históricas de la institución. Joaquín del Olmo, quien tuvo pasado en el club, lamentó que se haya debilitado la esencia de las fuerzas básicas. En su opinión, las mejores etapas de formación se dieron cuando el trabajo recaía en personas vinculadas con la Universidad y conocedoras de la identidad de Pumas.

Ignacio Hierro coincidió en que el club ya no recibe con la misma facilidad a jóvenes que buscan una oportunidad. Recordó que antes los futbolistas se acercaban por iniciativa propia para probarse, mientras que ahora los visores deben salir a buscar talento. Para Hierro, Pumas confió demasiado en que su historia bastaría para mantener ese atractivo y perdió terreno en la detección de nuevos jugadores.

Una victoria que no resuelve el debate

El 2-1 ante Atlante fue un resultado valioso para Pumas, sobre todo después de una racha sin triunfos. Sin embargo, una victoria aislada no responde por sí sola a las dudas sobre la regularidad del equipo, su lugar entre los clubes más importantes del país o la eficacia de su proyecto deportivo. Para valorar el momento auriazul será necesario observar cómo sostiene el rendimiento en las siguientes jornadas.

La diferencia entre grandeza histórica y actualidad competitiva es central en este debate. La historia, la afición y el vínculo con la UNAM forman parte de la identidad de Pumas; los resultados, en cambio, se evalúan temporada a temporada. Por eso, quienes defienden al club pueden recurrir a su legado, mientras que sus detractores exigen que esa reputación esté respaldada por logros recientes.

También importa distinguir entre la calidad individual de una plantilla y el funcionamiento colectivo. Contar con futbolistas capaces de destacar en otros equipos, como planteó Estay, no garantiza automáticamente que el conjunto alcance objetivos. La coordinación, la continuidad y la capacidad de competir con regularidad son factores que terminan marcando la diferencia en el torneo.

La cantera, por su parte, tiene un valor que va más allá de incorporar jugadores jóvenes al primer equipo. Un proceso formativo sólido puede fortalecer la identidad del club, reducir la dependencia de fichajes y ofrecer continuidad entre las distintas categorías. Si el talento ya no llega por iniciativa propia, como señalaron Hierro y Del Olmo, recuperar la confianza de los jóvenes y mejorar la captación se vuelve una tarea estratégica.

El desafío para Pumas consiste en convertir su historia en una base para el presente, no en un argumento que sustituya el rendimiento. La discusión de *La Última Palabra* dejó expuestas distintas visiones sobre el club: una cuestiona su condición de grande, otra destaca el nivel de sus futbolistas y varias advierten sobre la formación de nuevos talentos. El triunfo ante Atlante aportó tres puntos y alivio, pero la valoración de su jerarquía dependerá de lo que el equipo consiga construir a partir de ellos.