¿qué otros equipos europeos pertenecen al dueño del olympiacos?

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¿Qué otros equipos europeos pertenecen al dueño del Olympiacos, nuevo club de la Hormiga González?

La llegada de Armando «Hormiga» González al Olympiacos representa mucho más que el primer paso de un delantero mexicano en el futbol europeo. El atacante también se incorpora a una organización con presencia en distintos países y con posibilidades de movimiento entre varios mercados del continente.

Detrás del club griego se encuentra Evangelos Marinakis, empresario que tomó el control del Olympiacos en 2010. Bajo su administración, la institución se consolidó como una de las más importantes de Grecia y, al mismo tiempo, comenzó a formar una red internacional de equipos.

Actualmente, el proyecto de Marinakis está integrado por tres clubes ubicados en Grecia, Inglaterra y Portugal. El Olympiacos es la pieza central, pero el Nottingham Forest y el Rio Ave también forman parte de su estructura futbolística.

¿Quién es Evangelos Marinakis?

Marinakis es un empresario griego relacionado principalmente con la industria naviera y el futbol. Desde que adquirió el Olympiacos, convirtió al club en uno de los grandes dominadores de su país y lo llevó a competir con mayor regularidad en torneos europeos.

El punto más destacado de su gestión llegó durante la temporada 2023-24, cuando el Olympiacos conquistó la UEFA Conference League. Ese título significó el primer trofeo europeo importante en la historia del conjunto griego y confirmó el crecimiento del club fuera de sus fronteras.

Sin embargo, la estrategia de Marinakis no se limitó a invertir en una sola institución. Su objetivo fue construir una plataforma con equipos en diferentes ligas, capaces de desarrollar futbolistas, compartir conocimientos y abrir nuevas oportunidades en el mercado internacional.

Nottingham Forest: la puerta hacia la Premier League

En 2017, Marinakis compró el Nottingham Forest, histórico club inglés que atravesaba un periodo complicado y llevaba varios años lejos de los primeros lugares. El equipo había perdido protagonismo y permanecía fuera de la máxima categoría desde hacía más de dos décadas.

La recuperación fue gradual. Después de cinco temporadas de trabajo, el Forest consiguió el ascenso a la Premier League en 2022, poniendo fin a una ausencia de 23 años. El regreso devolvió al club a uno de los escenarios más competitivos y mediáticos del futbol mundial.

El crecimiento no se detuvo con el ascenso. Durante la temporada 2024-25, el Nottingham Forest alcanzó una competición europea, una señal de que la institución volvió a tener ambiciones importantes y dejó atrás la etapa en la que únicamente luchaba por recuperar su lugar en la élite inglesa.

Para la Hormiga González, la existencia del Forest abre una posibilidad atractiva a largo plazo. Si logra destacar con el Olympiacos, adaptarse al futbol europeo y mantener un rendimiento constante, podría ser considerado para una futura transferencia o cesión hacia Inglaterra.

Rio Ave: la conexión con Portugal

El tercer equipo bajo el control de Marinakis es el Rio Ave. En 2024, el empresario adquirió el 80 por ciento de la sociedad deportiva del club portugués, que compite en la Primera División de Portugal.

La inclusión del Rio Ave amplió el alcance del proyecto y añadió una nueva ruta para el desarrollo de jugadores. Portugal es reconocido por su capacidad para detectar talento, formar futbolistas jóvenes y convertirlos en activos de alto valor dentro del mercado europeo.

La relación entre los clubes no se ha quedado en una cuestión administrativa. También se ha reflejado en el movimiento de jugadores. Un ejemplo fue el delantero brasileño André Luiz, quien pasó del Rio Ave al Olympiacos en enero de 2026.

Este tipo de operaciones muestra cómo pueden funcionar las conexiones entre las instituciones: un jugador puede iniciar su proceso en Portugal, consolidarse en Grecia y, posteriormente, aspirar a competir en Inglaterra o en otra liga de mayor exposición.

¿Qué significa esta estructura para la Hormiga González?

La llegada de González al Olympiacos le ofrece una plataforma con varias ventajas. En primer lugar, tendrá la oportunidad de competir en un club acostumbrado a pelear por títulos nacionales y a participar en torneos de la UEFA.

También contará con un entorno que conoce el proceso de adaptación de futbolistas extranjeros. Para un delantero mexicano, acostumbrarse al ritmo, la exigencia táctica, el idioma y la vida cotidiana de otro país será una parte fundamental de su crecimiento.

El hecho de pertenecer a una organización con equipos en tres ligas también puede facilitar futuras negociaciones. No significa que el mexicano tenga asegurado un lugar en el Nottingham Forest o en el Rio Ave, pero sí que existe una vía adicional si sus actuaciones cumplen con las expectativas.

La prioridad inicial será consolidarse en Grecia. González deberá competir por minutos, responder frente al arco y demostrar que puede adaptarse a un estilo de juego diferente al que conocía en México. Su rendimiento será el principal factor para definir los siguientes pasos de su carrera.

Un posible salto a la Premier League

La Premier League es uno de los destinos más atractivos para cualquier futbolista, aunque llegar a ella exige mucho más que pertenecer al mismo grupo empresarial que un club inglés. La Hormiga tendría que mostrar regularidad, capacidad física, inteligencia táctica y una evolución constante.

En caso de tener una temporada sobresaliente con el Olympiacos, el Nottingham Forest podría convertirse en una alternativa natural. Allí tendría la oportunidad de competir en una liga de mayor nivel, con mayor exposición internacional y un ritmo de juego especialmente intenso.

No obstante, el camino podría incluir una etapa intermedia. El Rio Ave podría funcionar como espacio de adaptación dentro del futbol portugués, mientras que el Olympiacos representa actualmente el escenario ideal para que el delantero comience a construir su trayectoria europea.

El reto inmediato del delantero mexicano

Antes de pensar en Inglaterra o en cualquier otro destino, González deberá concentrarse en sus primeros meses con el Olympiacos. La adaptación será determinante, sobre todo porque llega a una institución con presión permanente por ganar.

El delantero tendrá que ganarse la confianza del cuerpo técnico, entender los movimientos de sus compañeros y aprovechar las oportunidades que reciba. Marcar goles será importante, pero también lo serán su capacidad para presionar, asociarse y participar en el funcionamiento colectivo.

La organización de Marinakis le ofrece un contexto favorable, aunque ninguna conexión garantiza el éxito. La posibilidad de avanzar hacia otros clubes dependerá de los resultados que consiga sobre el terreno de juego.

Por ahora, el Olympiacos es el punto de partida de una nueva etapa. Si la Hormiga González consigue responder a las expectativas, el proyecto internacional de Evangelos Marinakis podría convertirse en un factor relevante para ampliar sus opciones dentro del futbol europeo.