Chivas de milito: optimismo tras caer por penales ante Lafc en leagues cup 2026

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«Sumamos; de lo contrario sí sería complicado». Con esa frase, Gabriel Milito resumió su lectura del debut de Chivas en la Leagues Cup 2026, después de caer en penales (5-4) frente a LAFC. Aunque el Rebaño Sagrado dejó escapar el punto extra, el técnico argentino se mostró lejos de la alarma y subrayó que el panorama para avanzar a octavos de final continúa bajo control.

Para Milito, lo verdaderamente determinante fue no irse de vacío del estadio. El empate en tiempo regular le dio a Guadalajara una unidad que, según su análisis, puede ser clave en el desenlace del grupo.
«Lo vería complicado si no hubiéramos sumado nada. Irnos de este estadio con las manos vacías habría sido mucho más difícil. Recuerdo que el año pasado, con cinco puntos, no nos alcanzó; con seis sí hubiera sido suficiente en la Leagues Cup anterior. Hoy nuestro objetivo es terminar con siete puntos. Para eso primero hay que ganar y pensar en Dallas, que es nuestro siguiente rival», explicó el entrenador.

El timonel rojiblanco insistió en que el formato de la competencia obliga a una cosecha concreta de resultados si se pretende avanzar a la ronda de eliminación directa. En su opinión, el margen de error es muy reducido.
«Sabemos que en este formato necesitas ganar al menos dos partidos y empatar otro. Hoy empatamos, me hubiese gustado ganar, lógicamente, pero todavía nos quedan dos encuentros y sigue dependiendo de nosotros. De haber perdido, quizá ya no tendríamos el destino en nuestras manos. La ilusión está intacta, y viendo cómo se comportó el equipo hoy, aún más», agregó.

La lectura táctica de Milito también apuntó a la actitud y al nivel competitivo que mostró Chivas ante un LAFC que suele ser protagonista en la región. Aunque el resultado final dejó un sabor agridulce, el entrenador se quedó con la sensación de que su equipo compitió de tú a tú y generó ocasiones suficientes como para haber resuelto el partido antes de los penales. Esa sensación de superioridad parcial es uno de los argumentos que usa para sostener su optimismo.

En lo individual, uno de los nombres que más defendió en la conferencia fue el de Armando «Hormiga» González. El atacante no marca con Chivas desde el 5 de abril, cuando firmó un doblete frente a Pumas en la Jornada 13 del Clausura 2026. Desde entonces, su relación con el gol ha entrado en una racha negativa que ha generado cuestionamientos externos. Sin embargo, Milito no solo lo respaldó, sino que lo comparó con goleadores de las grandes ligas europeas.

«Hormiga, entre los dos torneos, hizo 24 goles en 34 partidos. Es una cifra altísima. En Europa se juegan apenas unos cuatro partidos más por temporada y los máximos goleadores suelen moverse en esos mismos números. Si uno repasa a los grandes artilleros de la liga española, la italiana o la Premier League, están en registros similares a los de Hormiga. El año pasado sus goles fueron fundamentales; este año también lo serán. Ya llegarán, estoy convencido de eso», sentenció el estratega.

El discurso de Milito va más allá de la estadística: apunta a proteger la confianza del delantero en un momento delicado. Para el técnico, la sequía actual no borra el impacto que González tuvo en el ciclo anterior ni el potencial que aún ve en él. En la interna del plantel, el mensaje es claro: el puesto no está en entredicho por una mala racha, y el equipo seguirá jugando para que su nueve vuelva a encontrarse con el arco.

El entrenador también se detuvo en el crecimiento de Roberto «Piojo» Alvarado, uno de los futbolistas más destacados en este arranque de semestre. Milito subrayó que el aporte goleador del mediocampista ofensivo ha sido una grata noticia para el cuerpo técnico.
«Estoy muy contento de que Piojo lleve tres goles porque el torneo pasado hizo apenas uno en muchos partidos. Este año, a todo su talento y a todo lo que nos da desde el juego, necesitamos sumarle goles. Eso hace que sea todavía más importante para nosotros», comentó.

Alvarado se ha convertido en una pieza clave en el sistema de Milito: pisa el área, genera superioridades por dentro y por fuera, y ahora suma algo que se le reclamaba con insistencia, la contundencia. Si mantiene la tendencia realizadora, podría aliviar parte de la presión sobre los delanteros centros y diversificar las vías de gol del equipo, un punto que el propio técnico considera fundamental en torneos cortos como la Leagues Cup.

Más allá de los nombres propios, el gran foco está en el objetivo histórico que persigue Chivas: superar por primera vez la fase de grupos de la Leagues Cup. En ediciones anteriores, el Rebaño se quedó corto, muchas veces por detalles mínimos en la suma de puntos. Por eso Milito recurre al antecedente de los cinco puntos insuficientes y los seis que hubieran sido necesarios, como una lección aprendida. Ahora el plan es ambicioso: cerrar la primera fase con siete unidades que no dejen lugar a cálculos.

La mentalidad con la que Guadalajara encarará los duelos restantes es crucial. Milito sabe que el margen de maniobra es pequeño y que cualquier tropiezo puede costar muy caro. El partido ante Dallas se ha convertido en una especie de final anticipada: una victoria no solo pondría a Chivas en una posición privilegiada dentro del grupo, sino que reforzaría la confianza después del golpe anímico que supone perder una serie de penales.

En lo futbolístico, el técnico argentino ha insistido en construir un equipo que se defienda a partir de la posesión, que presione alto y que sea agresivo sin balón. Ante LAFC se vieron destellos de esa idea, aunque faltó mayor claridad en los últimos metros. El propio Milito ha reconocido que su proyecto todavía está en fase de consolidación, pero cree que el torneo puede servir como un catalizador para acelerar procesos, siempre y cuando los resultados acompañen.

La presión externa también juega su partido. El entorno de Chivas es exigente y poco paciente, sobre todo cuando se trata de competencias internacionales. Sin embargo, la postura del entrenador es mantener la calma y transmitirla al vestidor. Evita discursos catastrofistas y prefiere hablar de margen de mejora, de correcciones puntuales y de la importancia de sostener la identidad de juego, incluso en medio de las urgencias del marcador.

Un aspecto que el cuerpo técnico valora especialmente es la respuesta anímica del plantel tras el desenlace por penales. En entrenamientos posteriores, el grupo ha trabajado los tiros desde los once pasos, pero Milito insiste en que no se puede reducir el análisis del partido a la lotería de la tanda. Para él, el foco debe estar en cómo llegar más y mejor al área rival, en afinar la definición y en disminuir los errores en salida que puedan derivar en contragolpes.

La planificación física también entra en escena. La Leagues Cup se juega en un calendario apretado, con viajes y poco tiempo de recuperación. Milito y su cuerpo técnico han dosificado cargas, pensando en que sus futbolistas lleguen frescos a los encuentros clave. La rotación será una herramienta frecuente, sobre todo en posiciones donde hay más profundidad, como las bandas y el mediocampo, mientras que en la columna vertebral del equipo se buscará continuidad para no perder automatismos.

En este contexto, el liderazgo dentro del vestidor adquiere otra dimensión. Futbolistas como Alvarado, los defensores de mayor experiencia y los referentes en el mediocampo tienen la responsabilidad de sostener el ánimo del grupo y de respaldar a compañeros que atraviesan momentos complicados, como el propio Armando González. Milito ha destacado la unión del plantel y considera que ese factor puede marcar la diferencia cuando la presión del torneo aumente.

De cara a la afición, el mensaje es de paciencia activa: el entrenador no pide conformismo, pero sí confianza en el proceso. Asegura que el equipo está comprometido con darle a Chivas el protagonismo internacional que ha faltado en los últimos años y que la Leagues Cup es una oportunidad ideal para demostrarlo. Un pase a octavos de final no solo rompería una barrera estadística; también podría ser el impulso definitivo para consolidar su proyecto.

En resumen, aunque el debut dejó un sabor amargo por la derrota en penales, Milito prefiere ver el vaso medio lleno: el punto conseguido mantiene vivas las aspiraciones, el equipo mostró pasajes de buen futbol, figuras como Alvarado se encuentran en ascenso y el técnico no pierde la fe en que González volverá a ser el goleador decisivo que fue. Con dos partidos por delante y el destino aún en sus manos, Chivas se juega mucho más que una clasificación: se juega confirmar que está listo para cambiar su historia reciente en la Leagues Cup.