«El VAR pudo equivocarse, pero América falló cuando más importaba»: en LUP analizan la eliminación ante Monterrey
La eliminación del América en la Leagues Cup continúa generando debate. Un día después del partido, la mesa de *La Última Palabra* revisó las decisiones arbitrales, la actuación del VAR y, especialmente, la tanda de penales que terminó por dejar fuera al conjunto azulcrema.
Aunque hubo controversia en dos jugadas determinantes -una sancionada a favor de las Águilas y otra en su contra-, los analistas coincidieron en que el arbitraje no puede explicar por completo el fracaso americanista. Para ellos, Monterrey también hizo méritos suficientes durante el encuentro y respondió mejor en el momento decisivo.
América y Rayados tuvieron las mismas oportunidades
La discusión se centró inicialmente en los penales marcados durante los 90 minutos. En la transmisión se reconoció que el cuerpo arbitral y el VAR pudieron cometer errores en ambas acciones, pero también se recordó que los dos equipos disputaron el mismo partido, tuvieron la oportunidad de competir y llegaron en igualdad de condiciones a la definición desde los once pasos.
Fabián Estay fue contundente al señalar que el árbitro no fue quien eliminó al América. Desde su perspectiva, Monterrey superó la situación, marcó sus oportunidades y aprovechó la tanda definitiva. El exfutbolista también criticó la costumbre de responsabilizar a los jueces únicamente cuando una decisión perjudica, mientras que los equipos suelen guardar silencio cuando una resolución les favorece.
La reflexión apunta a un problema frecuente en el futbol: convertir el arbitraje en la explicación principal de una derrota. Si bien una decisión equivocada puede cambiar el rumbo de un partido, la capacidad para reaccionar, generar ocasiones y ejecutar los penales también forma parte de la responsabilidad de los jugadores.
Joaquín del Olmo compartió una postura similar. Consideró que Rayados fue el equipo que terminó eliminando al América y sostuvo que las decisiones arbitrales son parte de la dinámica del futbol, pues en ocasiones benefician y en otras perjudican. A su juicio, el encuentro fue equilibrado y la polémica no debería borrar el desempeño de Monterrey.
La tanda de penales exhibió la diferencia
La definición desde el punto penal terminó siendo determinante. Mientras los futbolistas de Rayados cumplieron con sus disparos, el América no tuvo la misma precisión. Arturo Villanueva resumió el desenlace con una frase directa: el único jugador que falló un penal fue uno vestido de amarillo.
Con esa lectura, el debate dejó de enfocarse exclusivamente en el VAR. El conjunto regiomontano también tuvo que afrontar la presión, pero ejecutó mejor y consiguió avanzar. En una eliminatoria tan cerrada, la concentración, la técnica y la personalidad pesan tanto como el funcionamiento colectivo.
Ignacio Hierro también pidió reconocer el trabajo de Monterrey. Afirmó que Rayados jugó un buen partido, marcó sus goles y posteriormente resolvió correctamente la tanda. Aunque admitió que las decisiones arbitrales fueron discutibles, consideró injusto restarle mérito al equipo ganador por centrar todo el análisis en los jueces.
¿Por qué la eliminación se considera un fracaso?
El América ya tenía asegurado su boleto para la Concachampions, por lo que la eliminación no modificó ese objetivo específico. Sin embargo, el club estaba obligado a competir por el título y por el premio económico del torneo. Por su historia, inversión y exigencia interna, quedarse fuera ante un rival mexicano es interpretado como un fracaso deportivo.
La presión sobre las Águilas también se relaciona con su dificultad para conquistar torneos internacionales recientes. Cada eliminación aumenta la inconformidad de la afición y coloca bajo revisión las decisiones del cuerpo técnico, el rendimiento de los futbolistas y la planificación de la directiva.
Además, el América no sólo perdió la oportunidad de disputar la final. También quedó limitado a pelear por el tercer lugar, un partido que tiene menor impacto deportivo, aunque todavía representa una compensación económica. En contraste, León afrontará ese encuentro con una motivación adicional: buscar el pase a la Concachampions.
El análisis debe ir más allá del arbitraje
La polémica arbitral es válida, pero no debe ocultar las deficiencias del América. Para evitar futuras eliminaciones, el equipo tendrá que mejorar su contundencia, administrar mejor los momentos de presión y trabajar con mayor rigor las tandas de penales.
También será importante evaluar la respuesta emocional del plantel. Un conjunto acostumbrado a disputar títulos necesita mantener la concentración aun cuando una decisión arbitral le resulte adversa. Protestar o reclamar puede ser comprensible, pero el partido continúa y los jugadores deben encontrar soluciones dentro del campo.
La eliminación ante Monterrey deja varias lecciones. El América tendrá que transformar la frustración en autocrítica y no limitarse a señalar al VAR. Rayados, por su parte, demostró que un partido equilibrado puede resolverse con eficacia y fortaleza mental. En competencias de eliminación directa, esas cualidades suelen marcar la diferencia.
En definitiva, el arbitraje pudo influir en el desarrollo del encuentro, pero la clasificación terminó en manos de Monterrey porque fue más efectivo cuando tuvo que definir. El América vio escapar el torneo no sólo por las decisiones polémicas, sino también por su falta de precisión en la tanda que sentenció su despedida.
