Emilio Azcárraga respalda el ascenso y descenso en el futbol mexicano: «Es importante para no estar cómodo»
Emilio Azcárraga Jean, propietario del Club América, expresó su apoyo al regreso del ascenso y descenso en el futbol mexicano. Sin embargo, aclaró que para reactivar este sistema primero es necesario fortalecer económicamente a la Liga de Expansión y crear condiciones que permitan la estabilidad de los equipos.
La postura del empresario llega en un momento en el que la competencia entre la Primera División y la categoría de plata permanece limitada. De acuerdo con el Artículo 35 del Reglamento de Competencia de la Liga MX, a partir de la temporada 2026-2027 los clubes de la máxima categoría no podrán descender a la Liga de Expansión, mientras que los equipos de la división inferior tampoco tendrán la posibilidad de subir.
Durante una entrevista con TUDN, Azcárraga fue directo al manifestar su opinión sobre el modelo competitivo. «Yo estoy a favor del ascenso y el descenso», afirmó, aunque posteriormente explicó que la suspensión del sistema se produjo porque la Segunda División no consiguió consolidarse como un proyecto viable.
La Liga de Expansión necesita estabilidad financiera
Para el dueño de las Águilas, el principal obstáculo no es deportivo, sino económico. Desde su perspectiva, la Liga de Expansión debe generar ingresos suficientes mediante derechos de transmisión, patrocinios, taquilla y otros acuerdos comerciales antes de pensar en un ascenso y descenso automático.
Azcárraga consideró que todos los participantes forman parte de un mismo ecosistema. Por ello, medios de comunicación, patrocinadores, clubes y autoridades deben contribuir a elevar el valor de la competencia. Si la categoría no logra atraer inversión ni producir recursos constantes, los equipos podrían enfrentar dificultades para sostener plantillas, pagar operaciones y cumplir con los requisitos de la máxima división.
«Esa Liga de Segunda División no se ha logrado consolidar», señaló el dirigente, quien también destacó la importancia de que los derechos audiovisuales tengan un valor capaz de respaldar financieramente a los clubes.
En su opinión, la responsabilidad no puede recaer únicamente en la liga. El regreso del ascenso debe apoyarse en un plan integral que incluya patrocinadores, infraestructura adecuada y reglas claras para todos los participantes.
Certificación de estadios y centros de entrenamiento
Otro de los puntos que Azcárraga considera indispensables es la certificación de los inmuebles y de las instalaciones deportivas. Los equipos que aspiren a competir en la Liga MX tendrían que demostrar que cuentan con estadios seguros, funcionales y preparados para recibir una mayor cantidad de aficionados.
La misma exigencia debería aplicarse a los campos de entrenamiento, áreas médicas, canchas auxiliares y demás espacios necesarios para desarrollar futbol profesional. El objetivo sería evitar que un club consiga el ascenso en la cancha, pero después no pueda cumplir con los requerimientos administrativos o estructurales.
El presidente del América también defendió la necesidad de establecer criterios similares en ambas categorías. Una competencia equilibrada requiere que los clubes de la Liga MX y de Expansión trabajen bajo parámetros profesionales, con proyectos deportivos sostenibles y capacidad para responder a las exigencias de cada división.
Un incentivo para mejorar el nivel competitivo
Azcárraga sostuvo que el ascenso y descenso cumple una función importante dentro del futbol: impedir que los equipos se relajen. La posibilidad de perder la categoría obliga a los clubes a mantener un rendimiento constante y a tomar mejores decisiones deportivas.
«Es importante para no estar cómodo», resumió el empresario al referirse al impacto competitivo del sistema. La presión por conservar un lugar en la élite puede impulsar una mayor planificación, mejores contrataciones y un trabajo más serio en las fuerzas básicas.
Del mismo modo, los equipos de Expansión tendrían un objetivo deportivo concreto. En lugar de disputar una temporada sin la posibilidad de alcanzar la máxima categoría, competirían por un premio que puede transformar su futuro institucional y económico.
El debate sobre el futuro del futbol mexicano
La ausencia de ascenso y descenso ha generado opiniones divididas entre directivos, jugadores, entrenadores y aficionados. Quienes apoyan su regreso consideran que el formato actual reduce la competitividad y limita las oportunidades para los clubes con proyectos sólidos.
También se argumenta que un sistema abierto permitiría descubrir nuevas plazas, fomentar la inversión regional y ofrecer mayores oportunidades a futbolistas jóvenes. Un equipo con buenos resultados podría crecer de manera gradual hasta enfrentarse a las instituciones más importantes del país.
Por otro lado, los críticos advierten que una apertura inmediata podría poner en riesgo a clubes que todavía no cuentan con respaldo económico suficiente. Un ascenso sin infraestructura, presupuesto o estructura administrativa podría provocar problemas financieros y afectar el nivel general de la competencia.
Un posible regreso dependerá de acuerdos
La declaración de Azcárraga no significa que el ascenso y descenso vaya a regresar de forma inmediata. Su postura refleja una preferencia por ese modelo, pero también reconoce que antes deben cumplirse varias condiciones.
La Liga de Expansión tendría que aumentar su valor comercial, mejorar la asistencia a los estadios y fortalecer la identidad de sus equipos. Además, sería necesario definir cuánto dinero recibirían los clubes por derechos de televisión y qué tipo de respaldo tendrían durante su transición a la primera división.
También se requeriría un reglamento transparente. Los criterios de certificación, los plazos para cumplirlos y las sanciones deberían estar establecidos desde el inicio para evitar decisiones improvisadas o conflictos entre las instituciones.
La presión también debe existir en la Liga MX
El regreso del descenso no solo beneficiaría a los equipos de la categoría inferior. Para los clubes de la Liga MX, representaría una obligación permanente de mejorar sus resultados y profesionalizar sus procesos.
Una institución con malos torneos tendría que corregir el rumbo, invertir en su plantilla y fortalecer su estructura para no perder su lugar. Esa presión podría elevar el nivel de los partidos y reducir la sensación de que algunos equipos tienen asegurada su permanencia sin importar su desempeño.
Por ahora, el sistema permanece suspendido, pero las palabras de Emilio Azcárraga vuelven a colocar el tema en el centro de la discusión. El propietario del América dejó claro que considera necesario recuperar el ascenso y descenso, aunque únicamente cuando la Liga de Expansión tenga la solidez económica y operativa suficiente para competir en igualdad de condiciones.