Pumas pierde identidad con solari y crece el debate por la salida de efraín juárez

5 минут чтения

Pumas pierde identidad con Solari y crece el debate por la salida de Efraín Juárez

La crisis de Pumas se agravó tras una nueva derrota en la gestión de Esteban Solari. El conjunto universitario fue superado por Chivas y volvió a dejar dudas tanto en el funcionamiento colectivo como en la actitud mostrada durante el encuentro. El resultado reavivó la discusión sobre la salida de Efraín Juárez, técnico que llevó al equipo hasta la final del Clausura 2026.

En el análisis de *La Última Palabra*, los panelistas coincidieron en que el actual Pumas está lejos de mostrar las virtudes que caracterizaron al proyecto anterior. Aunque la plantilla incorporó nuevos refuerzos, Solari todavía no consigue encontrar una fórmula capaz de colocar al club entre los protagonistas de la Liga MX.

Joaquín del Olmo consideró que el equipo perdió varios elementos que antes le permitían competir con mayor intensidad. Para el exjugador universitario, con Juárez existía una unidad evidente dentro del vestidor y esa fortaleza se reflejaba en el terreno de juego.

«Jugara quien jugara, nunca había una mala cara con Efraín y hoy sí las hay cuando salen al banco. Han perdido lo que Efraín les dio: unidad, pasión, confianza, lucha y raza», señaló Del Olmo al describir el cambio de personalidad del plantel.

Paul Aguilar centró su análisis en el aspecto táctico. Desde su perspectiva, el Pumas de Juárez era un conjunto más ordenado, especialmente cuando debía defender. El equipo podía replegarse, cerrar espacios y aprovechar la velocidad de sus atacantes para hacer daño mediante transiciones rápidas.

«Era un equipo muy sólido defensivamente y después, al contragolpe, te mataba. Ahora no se observa una idea concreta», explicó Aguilar. La crítica apunta a que el conjunto universitario mantiene la posesión en algunos tramos, pero carece de claridad para convertir ese dominio en ocasiones de peligro.

Carlos Hermosillo también cuestionó la decisión de permitir la salida de Juárez. El exdelantero consideró que la directiva, encabezada en el área deportiva por Antonio Sancho, tomó una determinación equivocada al prescindir de un entrenador que había conseguido conectar al plantel con la afición y conducirlo hasta una final.

Hermosillo recordó que la continuidad de Juárez incluso habría estado en duda cuando el equipo comenzó a obtener buenos resultados. En su opinión, la directiva no valoró suficientemente el trabajo del estratega y terminó apostando por un cambio que, hasta el momento, no ha dado resultados.

Alex Blanco presentó una postura diferente. Para él, responsabilizar únicamente a Solari o añorar a Juárez simplifica demasiado una problemática que involucra a toda la estructura del club. El analista sostuvo que Pumas necesita una revisión profunda de su organización, desde la planificación deportiva hasta la conformación del plantel.

«Recuperaron la garra y la conexión con la tribuna, pero eso no garantiza títulos. Decir que todo funciona mal porque se fue Efraín es una visión muy corta; Pumas necesita una limpia», afirmó Blanco.

La goleada de Chivas también fue interpretada como una muestra de la diferencia actual entre ambos proyectos. Eduardo de la Torre destacó el desempeño del Rebaño y aseguró que Gabriel Milito superó claramente a Solari desde la preparación del partido hasta la ejecución de cada plan.

«Chivas ganó porque es el equipo que mejor juega. No solamente venció a Pumas; por momentos parecía que estaba jugando al torito. También dio una lección sobre cómo defender una ventaja», explicó De la Torre.

Falta de equilibrio y respuestas durante los partidos

Uno de los principales problemas de Pumas ha sido su incapacidad para reaccionar cuando recibe el primer golpe. El equipo suele perder el orden, adelanta líneas sin coordinación y deja espacios que sus rivales aprovechan con facilidad. Esta situación se hizo evidente ante Chivas, que consiguió controlar el ritmo y atacar las zonas más vulnerables.

La defensa también atraviesa un periodo complicado. A diferencia del bloque compacto que mostraba el equipo con Juárez, ahora aparecen separaciones entre defensas y mediocampistas. Esa distancia provoca que los rivales encuentren pasillos interiores y lleguen con ventaja al área.

En ataque, Pumas tampoco ha encontrado regularidad. La falta de asociaciones, movimientos coordinados y variantes ofensivas vuelve predecible al equipo. Cuando los extremos no logran superar a sus marcadores, el conjunto universitario suele quedarse sin recursos para cambiar el desarrollo del encuentro.

Los refuerzos todavía no terminan de integrarse al funcionamiento colectivo. La llegada de nuevos futbolistas puede elevar la competencia interna, pero no sustituye la necesidad de contar con una idea clara. Solari debe definir una estructura estable, establecer roles precisos y evitar modificaciones constantes que impidan consolidar automatismos.

La presión aumenta sobre Solari

Cada jornada sin una mejoría visible incrementa la presión sobre Esteban Solari. El entrenador necesita resultados, pero también demostrar que puede construir un proyecto capaz de competir durante toda la temporada. Las derrotas no solo afectan la posición de Pumas en la tabla, sino también la confianza de los jugadores y el respaldo de la afición.

El próximo desafío será recuperar la solidez defensiva y la intensidad que identificaban al equipo. Pumas requiere volver a ser un conjunto incómodo, capaz de presionar, disputar cada balón y mantener concentración durante los 90 minutos.

La directiva, por su parte, deberá decidir si respalda el proceso o si considera necesario realizar nuevos cambios. Sin embargo, cualquier decisión tendrá que formar parte de una estrategia de largo plazo. Cambiar constantemente de entrenador sin resolver los problemas estructurales podría prolongar la inestabilidad.

El debate sobre Efraín Juárez continuará mientras Pumas no encuentre una identidad propia. Si Solari consigue ordenar al plantel y recuperar la conexión con la afición, la comparación podría perder fuerza. Pero si los malos resultados persisten, la salida del anterior técnico será recordada como uno de los puntos de quiebre en la caída del equipo universitario.