Carlos hermosillo cuestiona a los asesores uruguayos de cruz azul y respalda a huiqui

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«Los asesores uruguayos están perjudicando a Huiqui»: Carlos Hermosillo cuestiona la estructura de Cruz Azul

Cruz Azul atraviesa uno de sus momentos más complicados en el Apertura 2026. El actual campeón de la Liga MX perdió 2-0 frente al Atlas en la quinta jornada y sumó su tercera derrota consecutiva, después de los tropiezos ante Atlante y Tijuana. La mala racha ya provocó dudas sobre el rumbo deportivo del equipo y, especialmente, sobre el trabajo de Joel Huiqui.

Carlos Hermosillo analizó la situación en *La Última Palabra* y puso el foco en la cantidad de asesores que rodean al entrenador. Para el exdelantero de La Máquina, la intención de apoyar a Huiqui podría estar produciendo el efecto contrario, al multiplicar las voces dentro del vestuario y dificultar la toma de decisiones.

«Traer asesores para ayudar a Huiqui me parece que, en lugar de beneficiarlo, lo está perjudicando. Son puros uruguayos; toda la estructura está involucrada y en fuerzas básicas también hubo cambios. La verdad es que el director deportivo, Iván Alonso, prácticamente no aparece», señaló Hermosillo durante el programa.

El exjugador celeste no cuestionó únicamente los resultados recientes. Su principal preocupación está relacionada con la organización interna del plantel. Desde su perspectiva, un equipo necesita tener una jerarquía clara y reconocer al director técnico como la máxima autoridad en el día a día, tanto en los entrenamientos como en los partidos.

Hermosillo aclaró que mantiene la confianza en Huiqui y reconoció los logros que el estratega consiguió en poco tiempo. Incluso destacó que el entrenador alcanzó objetivos que otros técnicos tardaron años en conseguir, y que lo hizo sin contar con una cantidad excesiva de colaboradores alrededor.

«Yo le tengo mucha fe a Huiqui. En poco tiempo ha logrado cosas que muchos entrenadores no consiguieron en 20 años. Lo hizo sin tantos asesores», afirmó el exgoleador, campeón con Cruz Azul en el torneo Invierno 1997.

Sin embargo, el respaldo de Hermosillo viene acompañado de una advertencia. El comentarista considera que el exceso de consejeros puede terminar debilitando la autoridad del técnico y provocar confusión entre los futbolistas. Cuando distintas personas transmiten instrucciones o intentan influir en las decisiones, el mensaje puede perder claridad.

«Me preocupa que tantos asesores en el vestuario terminen perjudicándolo. Cuando hay muchas voces alrededor de un equipo, se genera confusión. Si existe un líder, ese debe ser el entrenador. No es bueno que todos quieran opinar o dar indicaciones», sentenció.

Cruz Azul necesita recuperar el control del proyecto

La crisis de resultados llega en un momento delicado para Cruz Azul. El conjunto cementero comenzó el torneo con expectativas elevadas por su condición de campeón, pero las tres derrotas consecutivas cambiaron rápidamente el ambiente. El equipo dejó de mostrar la solidez que lo caracterizó durante su campaña anterior y ahora enfrenta cuestionamientos en varias áreas.

Uno de los principales problemas es la falta de regularidad. Cruz Azul ha tenido dificultades para mantener el orden durante los 90 minutos y, en los últimos encuentros, ha concedido espacios que sus rivales aprovecharon con eficacia. La derrota ante Atlas volvió a exhibir errores defensivos y poca capacidad de reacción cuando el marcador se pone en contra.

El cuerpo técnico también tendrá que trabajar en el aspecto anímico. Tres caídas seguidas pueden afectar la confianza de los futbolistas, especialmente en un plantel que llega con la presión adicional de defender el título. La recuperación no dependerá únicamente de modificar la formación, sino de restablecer la seguridad del grupo.

En este escenario, la directiva encabezada por Iván Alonso deberá definir con precisión las funciones de cada integrante del proyecto. Los asesores pueden aportar experiencia, análisis y alternativas, pero sus recomendaciones deben estar coordinadas y subordinadas a una estrategia única. Si no existe una línea de trabajo común, el equipo corre el riesgo de actuar sin una identidad definida.

También será importante que Huiqui tenga autonomía para tomar decisiones. Un entrenador puede escuchar opiniones, revisar informes y consultar a especialistas, pero necesita conservar la autoridad final. La confianza del vestuario se construye cuando los jugadores saben quién establece el plan y quién responde por los resultados.

Los próximos partidos serán determinantes

La siguiente etapa del Apertura 2026 será clave para Cruz Azul. Una nueva derrota podría aumentar la presión sobre Huiqui y provocar más cambios dentro de la institución. En cambio, una victoria permitiría recuperar parte de la confianza y demostrar que la mala racha fue un bache y no el comienzo de una crisis más profunda.

Para salir adelante, La Máquina necesita mejorar su contundencia, reducir los errores defensivos y recuperar el equilibrio en el mediocampo. También debe evitar que la urgencia por ganar convierta cada partido en un encuentro desordenado. El talento del plantel sigue siendo importante, pero tendrá que estar acompañado por una idea clara y una estructura estable.

Huiqui todavía cuenta con el respaldo de figuras como Hermosillo, quien considera que el entrenador ha demostrado capacidad. No obstante, el margen de error se reduce con cada jornada. La respuesta deberá llegar en la cancha, pero también en la forma en que Cruz Azul organice su dirección deportiva y gestione la comunicación con el grupo.

El debate sobre los asesores no implica que toda ayuda externa sea negativa. Los especialistas pueden ser útiles para preparar partidos, analizar rivales o mejorar aspectos individuales. El problema aparece cuando sus funciones se superponen y los futbolistas reciben mensajes diferentes. En un vestuario profesional, la coordinación es tan importante como el conocimiento táctico.

Por ahora, la responsabilidad principal recae en Huiqui, aunque las decisiones de la directiva también estarán bajo observación. Cruz Azul necesita cerrar filas, establecer una sola voz y recuperar el nivel que lo llevó a conquistar el campeonato. De lo contrario, la crisis de resultados podría convertirse en una disputa interna con consecuencias mayores para todo el proyecto.