Chivas, obligado a pelear por el título del apertura 2026 ante américa

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Chivas, obligado a pelear por el título: en LUP consideran que ya no hay margen para excusas

La presión sobre Chivas aumentó antes de una nueva edición del Clásico Nacional. En el programa *La Última Palabra*, los analistas coincidieron en que el Guadalajara debe asumir una exigencia mayor y buscar el campeonato del Apertura 2026, especialmente después de haber consolidado un proyecto, reforzado su plantilla y mantenido una base importante de futbolistas.

El duelo entre América y Chivas, correspondiente a la Jornada 9 de la Liga MX, concentra buena parte de la atención del futbol mexicano. No solo representa una rivalidad histórica, sino que también puede marcar el rumbo de ambos equipos en el torneo. Para el conjunto rojiblanco, el encuentro llega en un momento en el que las expectativas dejaron de centrarse únicamente en competir: ahora se espera que el equipo aspire seriamente al título.

Durante el análisis televisivo surgió inicialmente la posibilidad de que América completara un año sin ganar un Clásico Nacional. Las Águilas tendrían la oportunidad de evitar esa situación en casa, aunque una derrota o un empate prolongaría la racha negativa ante su máximo rival. Sin embargo, la conversación tomó otro rumbo cuando se planteó la responsabilidad que tiene actualmente el Guadalajara.

Arturo Villanueva sostuvo que Chivas ya debe entregar resultados concretos. Desde su perspectiva, el club ha respaldado al entrenador Gabriel Milito, le ha dado continuidad al proyecto y ha realizado una inversión suficiente para que el campeonato sea una meta real, no una simple aspiración.

El analista consideró que el Guadalajara cuenta con argumentos para ser exigido: tiene jugadores de calidad, varios elementos que forman parte de la selección mexicana y una estructura que ha recibido tiempo para desarrollarse. Por ello, señaló que el momento de presionar por un trofeo es ahora, pues seguir aplazando esa obligación podría convertirse en una señal de estancamiento.

En términos deportivos, Chivas llega a este periodo con una plantilla más completa. A diferencia del torneo anterior, el equipo no enfrenta la misma cantidad de ausencias provocadas por compromisos internacionales. Además, logró conservar buena parte de su columna vertebral y sumó refuerzos para elevar la competencia interna.

El Pollo Ortiz afirmó que esas condiciones eliminan las justificaciones utilizadas en el pasado. El periodista recordó que durante el certamen anterior el Guadalajara perdió a varios seleccionados en una etapa importante, una circunstancia que afectó su funcionamiento y redujo las opciones del cuerpo técnico.

Para el Apertura 2026, en cambio, el panorama es distinto. Chivas mantiene a sus principales futbolistas, cuenta con incorporaciones recientes y ha mostrado una mejoría en su funcionamiento colectivo. Bajo ese escenario, el equipo no solo debe clasificar a la fase final, sino hacerlo con la expectativa de llegar hasta la última instancia.

La exigencia también implica evaluar el trabajo de Gabriel Milito. Después de más de un año al frente del proyecto, el entrenador necesita demostrar que puede transformar el buen funcionamiento en resultados. El respaldo directivo y la continuidad dejan de ser suficientes si no aparecen victorias en partidos importantes y una presencia constante en la lucha por el campeonato.

El Clásico Nacional será una prueba especialmente relevante. Un triunfo ante América fortalecería la confianza del plantel, confirmaría el crecimiento del equipo y permitiría avanzar con mayor tranquilidad en la temporada. Una derrota, en cambio, reabriría las dudas sobre la capacidad de Chivas para responder en los momentos de mayor presión.

La obligación de ganar el título no significa que el Guadalajara deba conquistar todos sus partidos ni que un mal resultado determine por completo su campaña. No obstante, sí establece un estándar más alto: el equipo debe competir con regularidad, superar los cruces decisivos y mostrar personalidad frente a sus principales rivales.

También será fundamental que los futbolistas con mayor experiencia asuman un papel de liderazgo. En encuentros de esta magnitud, la diferencia suele estar en la concentración, la contundencia y la capacidad para manejar la tensión. Chivas necesita que sus referentes aparezcan cuando el partido exija decisiones rápidas y carácter.

Otro de los asuntos comentados fue la designación arbitral para el Clásico Nacional. El Pollo Ortiz consideró que el encargado de dirigir el encuentro debería ser un árbitro con personalidad, capaz de soportar la presión y mantener el control durante los 90 minutos. Su candidato fue Marco Antonio «el Gato» Ortiz, a quien colocó entre los mejores silbantes del futbol mexicano en los últimos años, solo por detrás de César Ramos.

El analista reconoció que el Gato Ortiz también ha cometido errores, como cualquier árbitro, pero defendió que sus actuaciones deben evaluarse de manera equilibrada. A su juicio, existen sectores que cuestionan sus decisiones incluso cuando realiza un buen trabajo, lo que podría influir en la decisión de asignarlo a un partido tan mediático.

Carlos Hermosillo, por su parte, expresó sus dudas sobre la frecuencia con la que el Gato Ortiz aparece en partidos del América. El exfutbolista calificó esa situación como una coincidencia llamativa, aunque el debate no se centró únicamente en el nombre del árbitro, sino en la necesidad de que la designación genere confianza para ambos equipos.

Más allá de la polémica arbitral, el principal desafío de Chivas está dentro de la cancha. El club tiene que demostrar que la inversión, la continuidad y la calidad de su plantilla pueden traducirse en un campeonato. La paciencia de la afición no es ilimitada y cada torneo sin trofeo incrementa la presión sobre jugadores, entrenador y directiva.

Para cumplir con ese objetivo, el Guadalajara deberá mejorar varios aspectos: ser más contundente frente al arco, reducir errores defensivos y sostener su nivel durante toda la campaña. También tendrá que evitar depender exclusivamente de actuaciones individuales y consolidar un estilo reconocible.

El Clásico Nacional puede funcionar como un punto de inflexión. Una actuación convincente ante América no garantizaría el título, pero sí confirmaría que Chivas está preparado para competir contra los equipos de mayor jerarquía. Por el contrario, un rendimiento deficiente pondría en duda la madurez del proyecto.

La conclusión planteada en la mesa de análisis es clara: Chivas ya no puede conformarse con promesas, procesos o explicaciones externas. El equipo cuenta con condiciones favorables y, por esa razón, debe responder con resultados. El Apertura 2026 representa una oportunidad para demostrar que el Guadalajara está listo para volver a levantar un campeonato y recuperar el protagonismo que su historia le exige.