Messi se quebró al escuchar el himno argentino en su despedida de la selección
Lionel Messi no pudo contener las lágrimas durante la ceremonia previa al amistoso entre Argentina y Benín. El capitán de la Albiceleste, titular en el que fue presentado como su último partido con la selección, se emocionó mientras sonaba el himno nacional en el Estadio Monumental.
La transmisión siguió de cerca al número 10 desde los momentos previos al encuentro. En la parte final de la interpretación, Messi, acompañado por sus hijos, dejó escapar algunas lágrimas. La escena conmovió a los aficionados presentes, que también expresaron su emoción desde las tribunas.
El partido tuvo un significado especial para el futbolista: más allá del resultado, la atención estaba puesta en la despedida de la selección argentina. Durante varios minutos, Messi mantuvo la compostura, pero la carga emocional del momento terminó por imponerse. Poco después, cambió su expresión y se concentró en el compromiso que estaba por comenzar.
La ceremonia también tocó al entrenador Lionel Scaloni, quien se mostró visiblemente conmovido. El himno fue interpretado por Fabio Santana, excombatiente de la guerra de las Malvinas. Su participación añadió un sentido histórico y personal a una jornada que ya estaba marcada por el homenaje al capitán.
En el campo apareció además una pancarta con la frase «Las Malvinas son argentinas», en referencia a la disputa de soberanía entre Argentina y el Reino Unido por las islas del Atlántico Sur. El conflicto armado tuvo lugar en 1982 y dejó 649 militares argentinos y 255 británicos fallecidos. Así, el acto combinó el reconocimiento a Messi con una alusión a uno de los episodios más sensibles de la historia reciente del país.
Una despedida cargada de símbolos
La emoción de Messi no fue un gesto aislado dentro de la ceremonia. La presencia de sus hijos, el himno interpretado por Santana y la reacción de los hinchas convirtieron la previa en un momento colectivo. Para quienes asistieron al Monumental, no se trató únicamente de ver a la selección antes de un amistoso: también fue la oportunidad de acompañar a una de las figuras más importantes de su historia en una despedida anunciada como tal.
El himno suele ser uno de los instantes más solemnes antes de un partido internacional. Los jugadores permanecen alineados, mientras el público canta y representa a su país desde las tribunas. En esta ocasión, la escena adquirió un peso adicional porque Messi escuchaba la canción nacional en lo que se presentó como su última aparición con la camiseta argentina.
Las imágenes se difundieron rápidamente y el llanto del capitán se convirtió en el momento más recordado de la previa. La reacción mostró una faceta íntima del futbolista, acostumbrado a la presión de los partidos y a la atención mundial. No hubo declaraciones en ese instante: su emoción, captada por las cámaras, fue suficiente para expresar lo que significaba la ocasión.
El himno, la familia y el vínculo con la selección
Que Messi estuviera acompañado por sus hijos reforzó el carácter familiar de la despedida. El futbolista ha vivido gran parte de su carrera bajo la mirada pública, pero en ese momento compartió el escenario con las personas más cercanas. La emoción pudo estar vinculada tanto al cierre de una etapa deportiva como a la presencia de su familia en una jornada de enorme importancia personal.
Su recorrido con la selección estuvo marcado por triunfos, derrotas y años de expectativas. Por eso, una despedida no remite solo al último partido, sino también a todo el camino recorrido: las convocatorias, los torneos, las críticas y los momentos que consolidaron su vínculo con los hinchas. En el Monumental, ese recorrido se hizo visible en la respuesta del público y en la reacción del propio jugador.
La aparición de Santana también aportó una dimensión distinta al homenaje. Su interpretación conectó el ritual deportivo con la memoria de la guerra de las Malvinas. La pancarta en el estadio y el canto del excombatiente hicieron que la previa trascendiera el fútbol, sin quitarle protagonismo al gesto de despedida de Messi.
El amistoso ante Benín quedó así rodeado de escenas que combinaron deporte, historia y emoción. La ceremonia fue el centro de atención antes del inicio del juego, y el llanto del capitán resumió el sentimiento de una noche especial para la selección argentina.
