Analistas cuestionan a Cruz Azul y al Chino Huerta tras el empate frente a Pumas
El empate entre Pumas y Cruz Azul en la Jornada 11 dejó dos focos de debate: la expulsión de César «Chino» Huerta y el bajo rendimiento de la Máquina durante el primer tiempo. En el programa *La Última Palabra*, los comentaristas analizaron qué factores influyeron en el resultado y señalaron responsabilidades en ambos equipos.
El encuentro en Ciudad Universitaria fue un partido de seis goles. Pumas había tomado ventaja después de mostrar un nivel destacado en la primera mitad, pero el desarrollo cambió cuando Huerta, autor del segundo tanto de su equipo, recibió la tarjeta roja. Con un jugador menos, el conjunto universitario perdió una pieza importante y Cruz Azul encontró condiciones para reaccionar.
Para Carlos Hermosillo, la expulsión de Huerta fue una decisión irresponsable, incluso si la acción que la originó no fue intencional. Su argumento se centró en el momento del partido: Pumas tenía el control y una ventaja favorable, por lo que quedarse en inferioridad numérica puso en riesgo el trabajo que el equipo había construido.
«Es una irresponsabilidad de un jugador hacerse expulsar teniendo dominio total del partido. Cuando te haces expulsar y dejas a tu equipo con un hombre menos, es una irresponsabilidad», sostuvo Hermosillo durante el análisis.
La valoración de Eduardo de la Torre, conocido como Yayo, apuntó principalmente a Cruz Azul. Aunque reconoció el buen desempeño de Pumas en los primeros 30 minutos, consideró que la Máquina no ofreció la intensidad ni la inteligencia necesarias para competir de igual a igual en ese tramo.
De la Torre también cuestionó el trabajo de Joel Huiqui, a quien atribuyó la responsabilidad de transmitir esas exigencias al equipo. A su juicio, la actuación inicial de Cruz Azul fue tan deficiente que Pumas pudo haber ampliado todavía más su ventaja antes de la expulsión de Huerta.
«Es increíble que alguien diga que no tuvo intensidad e inteligencia; quiere decir que Huiqui no se los imprimió», comentó. Sobre el inicio de los universitarios, añadió que fueron «30 minutos brillantes» y que pudieron marcar tres o cuatro goles.
Las críticas, por tanto, no se limitaron a la jugada de la tarjeta roja. El análisis distinguió entre dos momentos: primero, el dominio de Pumas y las dificultades de Cruz Azul para responder; después, el cambio de condiciones provocado por la expulsión y la oportunidad que tuvo la Máquina para meterse de nuevo en el partido.
La expulsión de Huerta fue un punto de quiebre, pero no explica por sí sola todo el resultado. Antes de esa acción, Pumas ya había conseguido imponer su ritmo y generar peligro. Para evaluar el partido de forma completa también es necesario considerar las ocasiones que Cruz Azul permitió y el tiempo que tardó en encontrar respuestas.
Desde la perspectiva de Pumas, la tarjeta roja tuvo un costo claro: el equipo perdió a un futbolista determinante en un momento en que parecía tener el encuentro bajo control. La discusión sobre si Huerta actuó con intención o si se trató de una acción accidental no eliminó, para Hermosillo, la responsabilidad de evitar una expulsión que dejó a sus compañeros con desventaja numérica.
En el caso de Cruz Azul, el señalamiento de Yayo se enfocó en la preparación y la actitud colectiva. La intensidad no depende de una sola jugada, sino de cómo el equipo presiona, disputa los balones y cubre los espacios desde el comienzo. Según su lectura, la Máquina no cumplió con esas exigencias durante una parte importante del primer tiempo.
El empate terminó reflejando un partido cambiante: Pumas tuvo un arranque sobresaliente, Cruz Azul sufrió para contenerlo y la expulsión modificó el equilibrio sobre el campo. La reacción posterior de la Máquina permitió que el marcador se nivelara, aunque no borró las dudas planteadas sobre su desempeño inicial.
Así, el debate tras el encuentro dejó dos conclusiones distintas. Hermosillo responsabilizó a Huerta por dejar a Pumas con diez jugadores cuando el equipo dominaba, mientras que De la Torre puso el acento en la falta de intensidad de Cruz Azul y en la labor de Huiqui. Ambos análisis se refieren a aspectos diferentes de un empate que cambió de rumbo con el paso de los minutos.