«Chivas no va a fracasar». La frase se repite en la mesa de análisis de La Última Palabra como una especie de mantra en torno al Rebaño Sagrado. A pesar de que Guadalajara no pudo superar a Puebla en el arranque de la Jornada 3 del Apertura 2026, varios especialistas mantienen la convicción de que el equipo de Gabriel Milito está mucho más cerca del despegue que del desastre, sobre todo pensando en la Leagues Cup.
El empate frente a La Franja dejó sensaciones encontradas: en el marcador, un resultado corto; en el funcionamiento, un equipo que intenta, propone y domina tramos largos de los partidos. Esa dualidad es precisamente lo que alimenta el debate: ¿Chivas está realmente en crisis o simplemente atraviesa una fase en la que juega bien pero no concreta?
Eduardo de la Torre lo tiene claro: para él, hablar de «fracaso» en este momento es precipitado. «No lo defiendo yo, se defiende solo. ¿Chivas va a fracasar nuevamente? ¿Cuál fue el último fracaso? Depende de cómo haya jugado y no va a fracasar nuevamente. He visto un futbol vistoso, atractivo, espectacular, impresionante y magnífico de Chivas», señaló, subrayando que el análisis debe centrarse en el rendimiento y no únicamente en el resultado final.
Sin embargo, no todos en la mesa comparten ese optimismo. Paul Aguilar ve con más cautela el panorama de Guadalajara en la Leagues Cup, sobre todo por el nivel de los rivales que tendrá enfrente y el contexto actual. «No me gustaría que un equipo mexicano se quedara tan corto, sobre todo porque es uno de los equipos grandes del futbol mexicano y en esta competencia con la MLS no sería bueno. Creo que le tocó un grupo muy complicado y sí lo veo fracasando», advirtió el exfutbolista, poniendo énfasis en la exigencia que conlleva representar a la Liga MX.
El toque distintivo del Chivas de Milito es hoy su estilo de juego. Con cuatro puntos en tres jornadas del Apertura 2026, el Rebaño viaja a la Leagues Cup con una idea clara: ser protagonista con la pelota, presionar alto y generar muchas ocasiones de gol. En la fase de grupos del torneo se medirá ante tres rivales de peso de la MLS: LAFC, FC Dallas y Seattle Sounders; un sector que, en el papel, luce exigente pero que también puede servir como escaparate para confirmar el crecimiento del equipo.
Joaquín del Olmo se suma al grupo de quienes confían en que este Guadalajara terminará imponiéndose si mantiene la línea futbolística mostrada en Liga MX. «No va a fracasar. Chivas juega muy bien. Son accidentes de partidos, es futbol. Pasa, a veces juegas muy bien y pierdes, pero cuando juegas así normalmente vas a terminar ganando, los que juegan feo deberían de preocuparse. Chivas está generando situaciones de gol, Armando la va a meter en cualquier momento y van a haber goles», apuntó, respaldando al delantero y a la propuesta ofensiva del equipo.
Arturo Villanueva también se inclina por un escenario favorable para el cuadro rojiblanco en la competencia binacional. «Difícilmente va a quedar con un equipo de la liga de los vecinos. A Chivas lo veo avanzando en primer lugar, está jugando muy bien. No ha sido contundente el equipo de Milito, pero genera muchas opciones de gol», remarcó, dejando claro que, a su juicio, el problema es de puntería y no de funcionamiento.
Un Chivas que convence en la idea, pero no en el marcador
El gran tema alrededor de Guadalajara es la falta de contundencia. El equipo llega, toca, domina y asfixia a su rival por momentos, pero el gol se niega a aparecer con la frecuencia que exigiría su volumen de juego. Ese desajuste entre méritos y recompensa alimenta la percepción de que el Rebaño no está rindiendo al nivel esperado, cuando en realidad, desde el análisis táctico, ha dado pasos importantes.
El modelo de Milito apuesta por la circulación rápida del balón, la amplitud con extremos bien abiertos y un mediocampo que se involucra constantemente en la generación de peligro. El equipo no especula: busca instalarse en campo rival y recuperar la pelota lo antes posible tras la pérdida. Ese estilo, que exige intensidad física y concentración permanente, ha permitido que Chivas genere más ocasiones que sus rivales en la mayoría de sus partidos recientes.
El problema es que, sin gol, todo ese trabajo luce frágil. La narrativa cambia radicalmente si las oportunidades creadas terminan en la red; de momento, los delanteros, y en particular Armando, cargan con la presión de convertir las opciones que el equipo produce. De ahí que varios analistas insistan en que, una vez que se abra la compuerta de cara al arco, los resultados comenzarán a acompañar de forma natural.
La Leagues Cup, un examen de carácter para Guadalajara
Más allá del discurso optimista o pesimista, la Leagues Cup representa para Chivas una prueba de carácter. El torneo se ha convertido en un termómetro del duelo deportivo entre la Liga MX y la MLS, y equipos históricos como Guadalajara están obligados a competir al máximo nivel. Cada partido será observado con lupa, no solo por los aficionados rojiblancos, sino también por quienes evalúan la supremacía entre ambas ligas.
Enfrentarse a LAFC implica medirse a uno de los proyectos más sólidos y mediáticos del futbol estadounidense, acostumbrado a pelear por títulos y a presumir planteles con figuras internacionales. FC Dallas, por su parte, se ha caracterizado por su capacidad para desarrollar talento joven y por un futbol dinámico. Seattle Sounders, en tanto, es uno de los clubes más constantes y ganadores de la MLS en la última década. Ninguno será un rival cómodo.
Este contexto, lejos de ser una amenaza, puede convertirse en la oportunidad perfecta para que el Chivas de Milito consolide su propuesta. Un buen papel en la Leagues Cup no solo aliviaría las críticas locales, sino que enviaría un mensaje claro: el equipo está listo para competir de tú a tú fuera de México y reafirmar su condición de grande del futbol nacional.
Claves para que Chivas no «fracase» en la Leagues Cup
Para que se cumpla la predicción de quienes aseguran que Guadalajara no se quedará corto en el torneo, hay varios aspectos que el equipo deberá afinar:
1. Contundencia en el área rival
La principal asignatura pendiente. Si Chivas logra que sus delanteros entren en racha, el volumen de juego que ya tiene se puede traducir en marcadores mucho más favorables. Un torneo corto como la Leagues Cup no admite margen para perdonar tanto.
2. Equilibrio defensivo
Aunque el foco se ha puesto en el ataque, el equipo debe cuidar no desordenarse cuando pierde la pelota. Enfrente tendrá ofensivas acostumbradas a castigar cualquier espacio. El repliegue rápido y la coordinación entre centrales y mediocampistas serán claves.
3. Gestión emocional
La presión por los últimos resultados en Liga MX puede jugar en contra si el equipo no la administra bien. Milito y su cuerpo técnico tendrán que trabajar el aspecto mental para que la ansiedad no contamine la toma de decisiones en los momentos clave.
4. Aprovechar la posesión
Chivas ya ha demostrado que puede manejar el balón; ahora necesita convertir ese control en ataques más verticales y efectivos. Menos pases intrascendentes y más profundidad cuando el rival conceda espacios.
5. Rotación inteligente del plantel
La acumulación de partidos entre Liga MX y Leagues Cup obliga a dosificar esfuerzos. Una buena gestión de minutos puede marcar la diferencia en el tramo final de los encuentros, cuando la frescura física suele definir partidos igualados.
¿Fracaso o proceso en construcción?
La palabra «fracaso» aparece con facilidad cuando se habla de equipos grandes, pero muchas veces se utiliza sin matices. En el caso de Chivas, es evidente que el equipo todavía no alcanza su techo bajo el mando de Milito, pero también lo es que ha mejorado en varios rubros respecto a etapas anteriores: mayor claridad en la salida de balón, mejor ocupación de espacios y un plan de juego reconocible.
Los analistas que defienden al Rebaño insisten precisamente en esto: mientras exista una idea sólida y el equipo compita de tú a tú, el juicio no puede reducirse solo al resultado de un par de encuentros. En torneos cortos, los accidentes están siempre a la vuelta de la esquina, pero a la larga el futbol suele premiar a quienes proponen y dominan.
Por el contrario, quienes alertan de un posible tropiezo en la Leagues Cup ponen el foco en la exigencia histórica que recae sobre Guadalajara. Un club con tanta tradición, exclusivamente integrado por futbolistas mexicanos, carga con un simbolismo especial cada vez que sale a representar a la Liga MX. Para ese sector, quedar fuera temprano, sin pelear, sí sería motivo suficiente para hablar de un golpe duro.
Milito, bajo la lupa pero con respaldo
Gabriel Milito se ha ganado, al menos de momento, el beneficio de la duda. Su propuesta ha sido bien recibida por buena parte de la crítica, que reconoce en el equipo un avance en la forma de jugar. No obstante, el futbol profesional vive de resultados, y la Leagues Cup puede convertirse en un punto de inflexión en la valoración de su proyecto.
Si Chivas logra un desempeño convincente, con victorias ante clubes de la MLS y una clasificación sólida a las rondas finales, el técnico argentino verá reforzado su liderazgo y tendrá más margen para consolidar su idea en la Liga MX. En cambio, una eliminación temprana podría intensificar las voces que piden ajustes profundos, ya sea en la alineación, en el planteamiento o incluso en la continuidad del proceso.
El papel de la afición en este momento clave
Para un club como Guadalajara, la afición nunca es un factor menor. Los seguidores del Rebaño tienen fama de ser exigentes, pero también de respaldar con fuerza cuando sienten que el equipo lo deja todo en la cancha. En un escenario como la Leagues Cup, donde muchos partidos se disputan fuera de México pero ante una fuerte presencia de público mexicano en las gradas, el apoyo puede ser determinante.
Si el equipo logra conectar con su gente mostrando intensidad, valentía y una propuesta ofensiva, el entorno puede transformarse: de la crítica dura a un impulso anímico que empuje a los jugadores a superar momentos de dificultad dentro del campo. La comunión entre tribuna y cancha será un elemento silencioso, pero clave.
Un veredicto abierto… pero con fe en el repunte
Por ahora, el veredicto en torno a Chivas y su futuro inmediato en la Leagues Cup sigue abierto. Hay voces que advierten del riesgo real de quedarse corto en un grupo complejo, y otras que sostienen, con firmeza, que el equipo no va a fracasar si mantiene el nivel de juego mostrado hasta ahora.
Lo que parece indiscutible es que Guadalajara llega al torneo con una base futbolística más sólida que en otras etapas recientes. Si consigue ajustar la mira frente al arco y sostener la intensidad, tiene argumentos para pelear el primer lugar de su grupo y avanzar a las instancias definitivas.
Entre la crítica y la confianza, entre el miedo al tropiezo y la ilusión del repunte, una idea se mantiene firme en buena parte de la mesa de análisis: si Chivas sigue jugando como hasta ahora, la Leagues Cup puede ser el escenario donde el Rebaño deje de coquetear con el buen futbol… y empiece a traducirlo, por fin, en resultados.
