«En el primer tiempo bailaron al América»: cuestionan que las Águilas celebren el empate ante Chivas
El Clásico Nacional terminó con un vibrante 2-2 entre América y Chivas, pero el resultado no dejó satisfechos a todos. Aunque las Águilas rescataron un punto gracias a un doblete de Miguel Borja, el análisis posterior puso el foco en el mal desempeño del equipo durante la primera mitad y en la obligación que tiene el conjunto azulcrema de ganar este tipo de encuentros.
Carlos Hermosillo y Paul Aguilar coincidieron en que América no debe interpretar el empate como un resultado positivo. Para ambos exfutbolistas, el equipo dirigido desde el banquillo azulcrema volvió a mostrar una preocupante tendencia: regalar los primeros 45 minutos y reaccionar únicamente cuando el marcador ya es adverso.
Hermosillo fue especialmente crítico con la actuación del América. El exdelantero aseguró que Chivas dominó claramente la primera parte y que las Águilas recibieron una auténtica lección futbolística antes del descanso. Desde su perspectiva, un club con la historia y las exigencias del América no puede conformarse con remontar parcialmente un partido que comenzó perdiendo.
El comentarista cuestionó que se intente presentar la capacidad de reacción como una característica propia del club. En su opinión, el verdadero sello del América debe ser imponerse en los partidos importantes, especialmente en los Clásicos, y no depender de remontadas para evitar una derrota.
«¿El ADN del América es empatar? ¿Perder con Cruz Azul y casi empatar? El ADN del América es ganar. En el primer tiempo le dieron un baile, empató un Clásico, pero no lo ganó. Los Clásicos se ganan», señaló Hermosillo durante el análisis.
La crítica también estuvo relacionada con el encuentro anterior frente a Cruz Azul. Según Aguilar, el cuadro azulcrema repitió un problema que ya había mostrado: iniciar los partidos sin la intensidad necesaria, conceder espacios y permitir que el rival tome el control del juego.
Para el exlateral americanista, esa clase de errores puede tener consecuencias mucho más graves. Contra Chivas, América logró reaccionar y evitar la derrota, pero ante un rival más contundente el marcador pudo terminar con una diferencia imposible de remontar.
«Vuelven a regalar otro primer tiempo como con Cruz Azul. En este tipo de partidos no puedes darte ese lujo porque te pueden hacer tres o cuatro goles y así es imposible dar la vuelta», explicó Aguilar.
El empate tuvo como principal protagonista a Miguel Borja. El delantero colombiano apareció en los momentos decisivos y marcó los dos goles del América, incluido un tanto de gran calidad que mantuvo con vida a su equipo. Su actuación fue considerada uno de los aspectos más positivos de la noche.
Aguilar destacó que Borja puede convertirse en una competencia seria para Henry Martín. El atacante demostró capacidad para definir dentro del área, participar en los ataques y asumir responsabilidad cuando el equipo más lo necesitaba.
La presencia de Borja podría modificar la competencia interna en la delantera. Aunque Henry Martín ha sido una pieza relevante en los últimos torneos, el colombiano aprovechó su oportunidad y dejó claro que puede disputar la titularidad si mantiene su nivel.
Más allá del rendimiento individual del delantero, el problema principal para América continúa siendo colectivo. El equipo mostró una reacción importante en la segunda mitad, pero nuevamente quedó expuesto por su falta de concentración inicial y por la dificultad para controlar el partido desde el comienzo.
En un duelo de máxima rivalidad, esa irregularidad resulta todavía más preocupante. Chivas aprovechó la pasividad americanista, encontró espacios y consiguió tomar ventaja antes de que las Águilas ajustaran su funcionamiento. La reacción posterior evitó el tropiezo, aunque no borró las deficiencias mostradas.
El resultado también tiene impacto en la pelea por los primeros puestos del torneo. Cada punto puede ser determinante en la clasificación, pero el América sabe que sus objetivos no se limitan a sumar: por su plantilla y su historia, el club está obligado a competir por victorias y títulos.
El cuerpo técnico deberá trabajar especialmente en la preparación de los arranques de partido. Mejorar la intensidad, reducir las pérdidas de balón y recuperar el control del mediocampo son aspectos fundamentales para evitar que el equipo vuelva a verse obligado a remontar.
La lectura final del Clásico es, por tanto, contradictoria. América mostró carácter para levantarse y consiguió una igualada que parecía complicada después de su mal inicio, pero también confirmó que todavía tiene problemas para competir con autoridad durante los 90 minutos.
Para Hermosillo y Aguilar, celebrar el empate sería conformarse con demasiado poco. El América no perdió, pero tampoco logró demostrar la superioridad que se espera de él en un Clásico Nacional. La reacción de Borja permitió rescatar el marcador; sin embargo, el desempeño del primer tiempo dejó más dudas que certezas.
